La Policía Judicial investiga el robo de huesos de una tumba en Castropol

La Voz CASTROPOL / LA VOZ

ASTURIAS

El cementerio de San Juan de Moldes, esta mañana
El cementerio de San Juan de Moldes, esta mañana

Fueron vecinos quienes descubrieron destrozado el nicho donde un varón fue enterrado en el año 2015, del que al parecer ha desaparecido el cráneo

16 may 2026 . Actualizado a las 21:19 h.

Un macabro suceso está sacudiendo el pequeño núcleo de San Juan de Moldes, en Castropol, tras descubrir dos vecinas que visitaban el cementerio parroquial una tumba profanada, de la que alguien abrió el féretro en el que en el año 2015 fue enterrado un vecino de la localidad, llevándose restos de huesos, al parecer también el cráneo. Los hechos están siendo investigados por agentes de la Policía Judicial de Luarca, que este sábado estuvieron en el cementerio recabando pruebas y huellas que puedan conducir al autor del delito. El autor de la profanación habría destrozado el nicho, abierto el ataúd y llevado huesos. Hasta este sábado al mediodía no consta que se haya detenido a alguien.

 El féretro se encontraba en un hueco superior de una columna de nichos. La lápida fue rota y el ataúd sacado al exterior parcialmente, destrozando fragmentos que cayeron a la acera de la estructura de nichos. Como se encuentra situado en un pasillo de entrada al cementerio, fue rápidamente visto por vecinos que acudieron a visitar el camposanto y dieron la voz de alarma.

La estructura de nichos donde se registró el macabro suceso
La estructura de nichos donde se registró el macabro suceso

Condena del alcalde

El suceso, muy comentado en Castropol y Ribadeo, está dando pie a todo tipo de rumores y especulaciones en ambas localidades. La conmoción es la lógica, dadas las características del suceso, que también ha provocado la lógica preocupación.

El alcalde de Castropol, Francisco Javier Vinjoy, se pronunció este sábado, señalando: «Es un hecho absolutamente condenable, que la corporación local condenamos totalmente. Es un suceso macabro. Confiamos en que las fuerzas de seguridad lo solucionen de facto y por supuesto nos solidarizamos con la familia afectada».

De 3 a 5 meses de prisión

El robo o sustracción de huesos se considera un delito contra los sentimientos religiosos y el respeto de los difuntos, regulado por el artículo 526 del Código Penal. Violar sepulcros; profanar un cadáver o sus cenizas; o dañar urnas funerarias, lápidas o nichos, puede ser sentenciado con penas de prisión de 3 a 5 meses o multas de 6 a 10 meses. No se castiga el robo como un bien material, en el sentido de un hurto, sino la falta de respeto a la memoria de los muertos.