Los cruceros mantienen las reservas en Asturias pese al ruido sanitario: «Hay que desligarlos del hantavirus o la gastroenteritis»
ASTURIAS
OTAVA achaca a factores externos y coyunturales el parón de ventas de las últimas semanas al producirse un enfriamiento generalizado en la contratación de vacaciones
21 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El negocio de los cruceros sigue navegando con relativa estabilidad en Asturias pese a la reciente sucesión de alertas sanitarias vinculadas a algunos buques, como el caso del hantavirus en el MV Hondius y el episodio de gastroenteritis registrado en el Ambition. El sector turístico regional habla de contención ante tales acontecimientos, y es que no han registrado cancelaciones significativas ni un descenso estructural de la demanda, aunque sí un frenazo puntual en las reservas. Así lo traslada el presidente de la Asociación de Operadores Turísticos y Agencias de Viaje de Asturias (OTAVA), Íñigo Fernández, quien sostiene que el comportamiento del mercado se mantiene dentro de lo previsto para esta época del año porque «las reservas ya realizadas se mantienen». Es más, afirma con contundencia que «de todo lo que ya había reservado, salvo un caso excepcional, no ha habido anulaciones. Se mantiene todo».
Respecto al parón de las reservas de cruceros, Fernández señala que el grueso de las ventas de cruceros ya está prácticamente cerrado desde hace meses, en una dinámica muy marcada por la estacionalidad ya que, explica, «normalmente el cliente lo suele comprar entre noviembre y febrero o marzo. Es el crucerista clásico que lo contrata para el verano», por lo que matiza que las reservas actuales responden más a movimientos de última hora que a una campaña activa. Así, según el representante de OTAVA, la situación global del sector muestra un comportamiento incluso ligeramente positivo ya que, en términos interanuales, el volumen se sitúa por encima del ejercicio anterior: «este año podemos decir que, hasta ahora, anda un 5% por encima del año pasado».
Lo que sí reconoce es que el ritmo se ha ralentizado en las últimas semanas y que llevan «dos semanas con un parón de ventas», aunque precisa que no se trata de un fenómeno exclusivo de los cruceros, sino que la desaceleración afecta a todo el paquete turístico: destinos nacionales, internacionales y productos de media y larga distancia. Es por ello que considera que el enfriamiento general de la contratación de vacaciones responde más a factores de incertidumbre económica y de consumo que a cuestiones sanitarias.
Promociones de las navieras
No obstante, sí comenta que las navieras están intensificando las promociones para mantener el nivel de ocupación, especialmente ante la menor demanda procedente del mercado estadounidense. «Están sacando ofertas de cruceros porque muchas de ellas dependen de clientes americanos que venían a Europa a embarcar y están dejando muchos camarotes vacíos», explica Fernández, que ve este factor más determinante que cualquier otro en la estrategia comercial actual de las compañías. Por tanto, sobre el impacto de los recientes episodios sanitarios, el mensaje del sector es de clara desvinculación e Íñigo Fernández insiste en que no existe una relación directa entre estos sucesos y el comportamiento de las reservas: «hay que desligar el problema del hantavirus o de la gastroenteritis con el tema de la venta de cruceros. No tiene nada que ver», dice con rotundidad argumentando que los contagios víricos se producen también en otros entornos de alta concentración de personas.
En su opinión, la percepción pública tiende a amplificar episodios aislados, especialmente cuando coinciden en el tiempo o por antecedentes recientes como la pandemia, aunque señala como una circunstancia bastante habitual que se produzca «una gastroenteritis en un hotel o en un barco, porque donde hay mucha gente, hay microbios, hay bacterias y se transmiten de persona a persona», recuerda Íñigo Fernández subrayando que se trata de situaciones usuales en cualquier entorno turístico.
Más allá de los episodios recientes, el sector mantiene su confianza en los cruceros, un producto que, según OTAVA, continúa teniendo una fuerte aceptación entre los viajeros asturianos. «Lo del crucero es o te encanta o te da claustrofobia y lo odias», resume el presidente del colectivo, que añade que, en Asturias, el perfil de cliente es fiel y progresivamente más diverso, con incorporación de familias y viajeros jóvenes que ven en el crucero una opción cómoda y cerrada por ser «un hotel flotante» que concentra ocio, desplazamiento y experiencia en un mismo paquete, y que, pese a los vaivenes coyunturales, sigue ocupando un lugar estable en el mapa turístico regional.