La Escuela Superior de Arte estrenará la exención de matrícula para el alumnado de nuevo ingreso

Carmen Liedo
Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias, en Avilés
Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias, en Avilés ESAPA

La medida beneficiará a estudiantes de primera matrícula que hayan solicitado la beca del Ministerio

03 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias (ESAPA) afronta el próximo curso con una novedad que puede marcar un antes y un después para parte de su alumnado: los estudiantes de primer curso que quieran acceder a alguno de los estudios superiores que imparte el centro podrán quedar exentos del pago de la matrícula. Se trata de una medida que, aunque todavía está pendiente de completar su tramitación administrativa, busca facilitar el acceso a unas enseñanzas artísticas superiores que cada año despiertan el interés de numerosos jóvenes asturianos.

El director de la ESAPA, César Menéndez, explica que la iniciativa se plantea como «una exención del pago del precio público», una medida que, según detalla, estará dirigida al alumnado de primera matrícula que haya solicitado previamente la beca del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. «Todo lo que sea facilitar la formación es bueno; que nada impida a gente con esa vocación estar con nosotros, así que es una medida muy positiva», señala.

Esta novedad llega en un momento en el que la ESAPA tiene estabilizada su comunidad educativa, con unos 200 estudiantes de media por curso entre las enseñanzas de Diseño y las de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Cada curso se ofertan 20 plazas para Diseño Gráfico, otras 20 para Diseño de Producto y 20 más para Conservación y Restauración. Precisamente, el plazo de inscripción para las pruebas de acceso ya se encuentra abierto. Y es que, a diferencia de otros itinerarios académicos, no es necesario haber superado la EBAU para optar a estas enseñanzas. El acceso depende de una prueba específica organizada por el propio centro y basada en varios ejercicios prácticos y teóricos que posteriormente son evaluados por una comisión.

Además, la ESAPA se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales espacios de formación artística superior del Principado. Sus jornadas de diseño y conservación se han convertido en uno de los grandes escaparates de la actividad del centro y en un punto de encuentro entre alumnado, profesorado y profesionales en activo. El objetivo, según explica el director, es acercar al estudiante a la realidad laboral desde el primer momento: «tratamos de que sea un foro de intercambio y de que se conozcan profesorado, empresa y alumnado. Ver a gente que estudió aquí y que ahora desarrolla su actividad profesional resulta muy inspirador», afirma.

La conexión con el mercado laboral es, precisamente, uno de los aspectos que la escuela reivindica con más fuerza. Menéndez asegura que el retorno que reciben de las empresas es «muy positivo», especialmente en lo relacionado con el desempeño profesional y la capacidad de trabajo en equipo del alumnado. De hecho, muchos estudiantes continúan trabajando en las mismas empresas en las que realizan sus prácticas durante el último curso. En el caso de Conservación y Restauración, el director reconoce que la demanda laboral es especialmente elevada: «son profesiones muy demandadas», subraya.

La IA como herramienta útil

El centro también mira al futuro desde el punto de vista tecnológico. La irrupción de la inteligencia artificial ocupa ya parte de las reflexiones y proyectos que se desarrollan en la escuela. Pero, lejos de percibirla como una amenaza, la dirección considera que puede convertirse en una herramienta útil para mejorar procesos de experimentación, documentación y desarrollo creativo. «Estamos convencidos de que son unas enseñanzas para unas profesiones que seguramente experimentarán un aumento de calidad gracias al uso adecuado de las herramientas de inteligencia artificial», afirma el director.

Mientras tanto, la comunidad educativa de la ESAPA sigue pendiente de las obras de la nueva sede que se está levantando en el Parque Empresarial del Principado de Asturias (PEPA), una infraestructura concebida para responder a las necesidades de unos estudios que requieren espacios técnicos específicos y talleres adaptados.