Los asturianos soportan peor el calor que los sevillanos, según Sanidad: el riesgo empieza a partir de los 26 grados
ASTURIAS
El Ministerio ha elaborado estos nuevos umbrales tras revisar las series históricas de temperaturas y mortalidad registradas en toda España, analizando en qué punto comienza a observarse un aumento significativo de los problemas de salud
04 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias figura entre los territorios de España donde el calor comienza a afectar antes a la salud de la población. Según la actualización realizada por el Ministerio de Sanidad dentro del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de los Excesos de Temperaturas sobre la Salud, el umbral a partir del cual aumentan los riesgos sanitarios asociados al calor se sitúa en apenas 25,7 grados en el litoral asturiano, el valor más bajo de todo el país junto al de la costa de Guipúzcoa.
El dato rompe con la extendida idea de que solo las temperaturas extremas representan un peligro para la salud. En realidad, lo que determina el riesgo no es una cifra universal, sino el grado de adaptación de la población a las condiciones climáticas habituales de cada territorio. Así, mientras en algunas zonas de Andalucía los efectos del calor sobre la mortalidad empiezan a apreciarse por encima de los 40 grados, en Asturias basta con que los termómetros se acerquen a los 26 para que las autoridades sanitarias comiencen a vigilar con atención la situación.
La explicación está en la propia historia climática de la región. Los asturianos están acostumbrados a veranos suaves, con temperaturas moderadas y una fuerte influencia del mar Cantábrico. Por eso, episodios que en otras zonas del país podrían considerarse normales tienen aquí un mayor impacto sobre el organismo. El Ministerio ha elaborado estos nuevos umbrales tras revisar las series históricas de temperaturas y mortalidad registradas en toda España, analizando en qué punto comienza a observarse un aumento significativo de los problemas de salud relacionados con el calor.
Los resultados dibujan una España con enormes diferencias. En la campiña sevillana, por ejemplo, el umbral se ha fijado en 41,5 grados, casi 16 más que en el litoral asturiano. No significa que esa temperatura sea segura o confortable para los sevillanos, sino que la población está más adaptada a convivir con episodios de calor intenso y que los efectos sobre la salud empiezan a detectarse estadísticamente a partir de valores mucho más elevados.
Sanidad recuerda además que el calor no afecta a todos por igual. Las personas mayores, especialmente las que superan los 75 años, los niños, las embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas forman parte de los grupos más vulnerables. También influyen factores sociales y económicos, como la calidad de la vivienda, la disponibilidad de sistemas de refrigeración o la posibilidad de modificar horarios laborales durante los días más calurosos.
El plan estatal, que permanecerá activo durante todo el verano, establece cuatro niveles de riesgo identificados mediante colores (verde, amarillo, naranja y rojo) en función de la intensidad y persistencia de las temperaturas previstas. Cuando se superan los umbrales fijados para cada zona durante varios días consecutivos, se activan avisos y recomendaciones específicas para proteger a la población.