Los datos de Eurostat sitúan a la comunidad en la vanguardia comunitaria, mientras el Principado registra un crecimiento del 12% en el personal investigador femenino
04 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La ciencia en Asturias tiene rostro de mujer. La representación femenina en las disciplinas científicas y técnicas dentro de la comunidad autónoma se sitúa en la actualidad entre las más elevadas de todo el continente europeo, con tasas que superan incluso los registros de los países nórdicos, que se consideran como referentes en políticas de igualdad.
Así lo certifican los últimos datos oficiales publicados por la oficina estadística comunitaria, Eurostat, que revelan que la mayoría de trabajadores del sector científico y tecnológico son mujeres, un 54%, en la macrorregión Noroeste de España, que integra a Asturias junto a Galicia y Cantabria. Esta cifra sitúa al Noroeste como la región líder en presencia femenina en la ciencia y en todo el país. En la comparativa con el resto de terrotorios de la UE, los números de Asturias aventajan en un punto porcentual a la media de Escandinavia, que ronda el 53%. La distancia es todavía más holgada respecto a los motores industriales del sur de Europa; el Noreste del Cantánbrico supera hasta en diez puntos las tasas del Centro de Italia (47,2%) e islas como Córcega (42,7%) o Malta (46,0%). En la escala continental, el registro se equipara al de la región alemana de Turingia (55%), aunque permanece alejado de los máximos alcanzados en los países bálticos y la Europa del Este, donde Letonia encabeza la tabla con un 62%, seguida de la región húngara de Gran Llanura y Norte con un 61% y Estonia con un 60%.
Este indicador se calcula dividiendo el número de mujeres empleadas en el sector entre el total de profesionales de la fuerza laboral de entre 15 y 74 años en la región. A nivel global, Eurostat detalla que la Unión Europea cuenta con 81,6 millones de personas ocupadas en ciencia y tecnología, de las cuales el 52,5% son mujeres, con una media en la fuerza laboral sectorial de la UE del 55,4%. No obstante, el informe europeo advierte una brecha interna importante: en el subgrupo de científicos e ingenieros puros (que representan una cuarta parte del sector), las mujeres continúan subrepresentadas con un 40,8% en el conjunto de la UE.
Realidad dual
En ámbito autonómico, las estadísticas del Principado reflejan una realidad dual según el entorno laboral. De los más de 5.200 investigadores contabilizados en Asturias, las mujeres representan el 40% en el sector público, mientras que en el sector privado esta proporción desciende al 30%. A pesar de esta diferencia, la tendencia muestra una aceleración en la incorporación de la mujer: el personal científico femenino a tiempo completo creció un 12% entre 2023 y 2024, un punto por encima del crecimiento general del sector (11%). Asimismo, programas públicos de la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo como las becas de Vocaciones Científicas de la Ficyt inciden en la base formativa; en su última edición, 21 de las 30 personas seleccionadas para estancias de investigación en laboratorios fueron mujeres.
Este capital humano se integra en un entorno donde los tres parques científicos y tecnológicos de Asturias (Llanera, Gijón y Avilés) generan 10.100 empleos directos y facturan más de 3.000 millones de euros, con el foco puesto en la Economía Azul. En términos de inserción, un estudio del Sepepa y el COE Asturias constata que el 80% de los graduados de la Universidad de Oviedo trabaja a los cuatro años de titularse. Las ramas de ciencias de la salud, informática e ingenierías registran las mayores tasas de empleo y los salarios más altos, superando los 30.000 euros anuales a los cuatro años de experiencia. Para consolidar este modelo, el Gobierno asturiano, FADE, UGT y CCOO han suscrito la Estrategia Industrial Horizonte 2030, que prioriza áreas de alta cualificación como la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la biotecnología, mientras el sistema educativo afronta el reto de elevar las competencias transversales, que actualmente se sitúan por debajo de la media europea.