Advertencia unánime a Duro Felguera en la negociación con Indra por el taller de Barros: «Tienen una deuda con Asturias»

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

Duro Felguera.
Duro Felguera. DURO FELGUERA

La compañía reclama por las instalaciones de Langreo «un precio superior al fijado por las tasaciones» mientras el Principado intensifica sus gestiones para lograr una segunda fábrica de blindados

07 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Advertencia prácticamente unánime de empresarios y sindicatos a Duro Felguera respecto a la negociación que mantiene con Indra para la venta del taller de Barros, en Langreo. «Tiene una deuda con Asturias», recuerdan distintos representantes del ámbito económico y social asturiano, que reclaman a la ingeniería que facilite un acuerdo considerado estratégico para el futuro industrial de la comunidad y para la implantación de una segunda fábrica de vehículos militares de la multinacional de defensa.

La idea fue compartida por dirigentes empresariales y sindicales durante la octava edición de los Encuentros en el Eo —promovido por La Voz de Asturias, La Voz de Galicia y el Banco Sabadell—, en un momento en el que las conversaciones entre ambas compañías continúan abiertas y con el Gobierno asturiano implicado en intentar acercar posturas. El mensaje de fondo es el mismo: Duro Felguera debe tener presente el respaldo público recibido durante los últimos años y el impacto que tendría para Asturias perder una inversión considerada clave para consolidar un polo industrial vinculado al sector de la defensa.

La negociación gira en torno a la posible compra por parte de Indra del taller que Duro Felguera posee en Barros. La operación permitiría a la multinacional tecnológica y de defensa instalar en Asturias una segunda fábrica de vehículos militares, que se sumaría a la que ya impulsa en Gijón tras adquirir el pasado año el antiguo Tallerón de la compañía asturiana. El proyecto está considerado prioritario por el Principado, que ve en él una oportunidad para reforzar el peso de Asturias en una industria en plena expansión en Europa y generar actividad y empleo en las cuencas mineras.

Uno de los más contundentes fue el presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo, Carlos Paniceres, quien aseguró que Duro Felguera «tiene una deuda con Asturias y con los asturianos» y cuestionó la posición que mantiene en las conversaciones. Según explicó, las valoraciones realizadas sobre las instalaciones de Barros sitúan el precio del activo dentro de una determinada horquilla, mientras que la empresa estaría reclamando una cantidad superior. «Parece que se hicieron unas tasaciones independientes y todas, más o menos, hablan en una horquilla y, sin embargo, Duro plantea un precio muy por encima del que en ninguna tasación se ha hecho», señaló. Paniceres añadió además que cualquier comprador tendría que afrontar posteriormente nuevas inversiones para adaptar las instalaciones a la actividad prevista.

A juicio del presidente de la Cámara de Comercio, el tiempo juega en contra de la operación y el riesgo de perder el proyecto es elevado. «Perder Barros, perder esa segunda fábrica, es una herida mortal para ese polo industrial de la defensa que queríamos tener en Asturias», advirtió. Paniceres también apeló directamente al papel de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y del Gobierno central para favorecer un entendimiento. Recordó que el organismo público es el principal acreedor de Duro Felguera tras el rescate recibido por la compañía y consideró que ambas instituciones tienen capacidad para contribuir a desbloquear la situación.

Una deuda de 6 millones de euros con los asturianos

Cabe recoerdar que la referencia a la «deuda» de Duro Felguera con Asturias tiene relación con las importantes ayudas públicas que ha recibido la empresa durante los últimos años. En 2021, la SEPI aprobó un rescate de 120 millones de euros a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, una operación que permitió garantizar la continuidad de la compañía en uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Además, el Gobierno del Principado concedió a la ingeniería un préstamo de seis millones de euros. Y es precisamente ese respaldo institucional el que diversos actores económicos, sindicales y políticos consideran que debe ser tenido en cuenta en una negociación con importantes implicaciones para el futuro industrial de la región.

En la misma línea se expresó el secretario general de CCOO de Asturias, José Manuel Zapico, que vinculó la operación con las oportunidades de desarrollo de las cuencas mineras y con la importancia creciente del sector de defensa en Europa. «Duro Felguera tiene que ser consciente de que tiene una deuda con Asturias, una deuda continuada en el tiempo, y que es el momento de que la pague», afirmó. Zapico defendió que la empresa debe poner todos los medios a su alcance para alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes y recordó que Langreo necesita proyectos industriales capaces de generar empleo y actividad económica. A su juicio, Asturias no puede permitirse desaprovechar una oportunidad de estas características en un contexto marcado por el fortalecimiento de la industria vinculada a la defensa y las tecnologías duales.

Más prudente se mostró Pablo Junceda, director general adjunto de Banco Sabadell. Aunque reconoció que la llegada de una segunda fábrica de Indra sería una magnífica noticia para Asturias, defendió que las decisiones finales corresponden a las empresas implicadas y que estas deben actuar atendiendo también a los intereses de sus accionistas. No obstante, Junceda se mostró convencido de que existe margen para alcanzar un entendimiento. «Estoy convencido de que en algún momento habrá una posibilidad de acuerdo donde confluyan los intereses de los asturianos y los intereses de la propiedad», señaló.

Preocupación en el seno del Gobierno asturiano

La preocupación por el resultado de las negociaciones también se ha hecho visible durante los últimos días en el Gobierno del Principado. El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha reiterado en varias ocasiones la importancia estratégica de la operación y ha pedido «generosidad» y «responsabilidad» a las partes para acercar posiciones. El titular de Industria ha insistido en que la instalación de una segunda fábrica de Indra en Asturias constituye una prioridad para el Ejecutivo autonómico y ha reconocido que el Gobierno regional está dedicando importantes esfuerzos a favorecer el acuerdo. Según ha explicado, el Principado mantiene contactos permanentes tanto con la presidencia de Indra como con el Ministerio de Defensa y conoce de primera mano la evolución de las conversaciones. Sánchez ha llegado incluso a trasladar personalmente al presidente de Duro Felguera, Eduardo Espinosa, la relevancia política e industrial de una operación que considera fundamental para el futuro de la comunidad.

Esta misma semana aseguró que ambas compañías han ido acercando posturas y expresó su confianza en que las negociaciones puedan concluir de forma satisfactoria. También el presidente del Principado, Adrián Barbón, ha mostrado públicamente su inquietud por la evolución de las conversaciones. El jefe del Ejecutivo autonómico reconoció que el Gobierno sigue la negociación «con mucha preocupación» y dejó claro que Asturias no quiere renunciar «en ningún caso» a una inversión de estas características. Barbón recordó además el precedente de la compra del Tallerón de Gijón por parte de Indra, una operación que permitió garantizar la continuidad de la actividad y del empleo en esas instalaciones. Su deseo, señaló, es que pueda desarrollarse en Langreo un proyecto similar que contribuya a reforzar la presencia industrial de la multinacional en Asturias. Por ello, mientras las negociaciones continúan y el acuerdo sigue pendiente, aumenta la presión pública sobre Duro Felguera. Empresarios, sindicatos, Gobierno regional y distintas fuerzas políticas coinciden en señalar que la operación trasciende el ámbito estrictamente empresarial.