Asturias, una región cada vez más secular: ateos, agnósticos e indiferentes ganan terreno frente a los creyentes

Carmen Liedo
Carmen Liedo OVIEDO

ASTURIAS

Plaza de la catedral en Oviedo
Plaza de la catedral en Oviedo Xuan Cueto | EUROPAPRESS

El Principado es una de las comunidades autónomas con mayores niveles de distanciamiento religioso de España

14 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias ha sido, y es todavía, una comunidad ligada a tradiciones y celebraciones religiosas heredadas de generaciones anteriores, costumbres que en la actualidad conviven cada vez más con una realidad social en la que la religiosidad va a menos y la secularización gana terreno. Así se desprende de los últimos informes sobre creencias y religiosidad, estudios que dibujan una región en la que las opciones no religiosas se convierten en mayoritarias, en buena medida, porque la ciudadanía distingue entre la herencia cultural y la creencia personal.

Si bien los informes «Barómetro sobre Religión y Creencias en España 2025» y «Laicidad en cifras. Análisis 2026» utilizan metodologías y categorías distintas y difieren en los datos concretos, los dos apuntan en la misma dirección: la religión ocupa en la actualidad un espacio menos central en la vida de los asturianos que en generaciones anteriores, de forma que ateos, agnósticos e indiferentes ganan terreno frente a los creyentes.

El «Barómetro sobre Religión y Creencias en España 2025», elaborado por la Fundación Pluralismo y Convivencia, sitúa a Asturias entre las comunidades autónomas con menor vinculación religiosa del país. Según este estudio, el 52% de los asturianos no se identifica con ninguna religión. Ese porcentaje se desglosa en que un 28% se define como indiferente o no creyente, un 14% como agnóstico y un 10% como ateo. Frente a ellos, el 39% se declara católico, uno de los porcentajes más bajos registrados entre las comunidades autónomas españolas.

La tendencia coincide con las conclusiones del informe «Laicidad en cifras. Análisis 2026», elaborado por la Fundación Ferrer i Guàrdia a partir de datos de 2025. El estudio señala que el proceso de secularización continúa avanzando en España y sitúa a Asturias entre los territorios donde la población no religiosa tiene una presencia más destacada. Según este análisis, el 43,7% de los asturianos se adscribe a opciones de conciencia no religiosas, una cifra que se encuentra muy por encima de la registrada hace apenas unas décadas y que refleja una transformación social de largo recorrido.

Pero el fenómeno no es exclusivo del Principado. La secularización se extiende por buena parte de Europa occidental y también por otras zonas de España, donde casi cuatro de cada diez ciudadanos se declaran ya no religiosos. Sin embargo, Asturias destaca por la intensidad de ese proceso, ya que solo territorios como el País Vasco o Cataluña presentan niveles similares o superiores de desvinculación religiosa.

Menos jóvenes creyentes

Esta evolución la relacionan los informes con factores como el relevo generacional, el aumento del nivel educativo, los cambios culturales y la progresiva individualización de las creencias. De hecho, uno de los aspectos más llamativos del informe de la Fundación Ferrer i Guàrdia es el comportamiento de los jóvenes. Más de la mitad de los españoles de entre 18 y 24 años no se consideran religiosos, lo que convierte a esta franja de edad en la menos creyente del país.

Así, en Asturias, donde el envejecimiento demográfico es uno de los rasgos más característicos de la población, la pérdida de peso de la religión resulta especialmente significativa. Tradicionalmente, la práctica religiosa se ha mantenido con mayor intensidad entre las personas de más edad, pero incluso entre estos grupos se observa una reducción progresiva de la asistencia a ceremonias y de la participación en actividades vinculadas a la Iglesia.

Los cambios también se perciben en otros ámbitos que históricamente habían estado ligados a la religión, como el matrimonio. El informe de la Fundación Ferrer i Guàrdia confirma que el matrimonio religioso ha pasado de ser la opción mayoritaria a convertirse en una práctica minoritaria. En Asturias, solo el 14,5% de las parejas contrajo matrimonio por la Iglesia en 2024, frente al 85,5% que optó por matrimonios civiles ese mismo año.

Otro indicador que revela el cambio de tendencia es la enseñanza religiosa. El Barómetro sobre Religión y Creencias muestra que una parte importante de la ciudadanía asturiana considera que la formación confesional debería quedar fuera de la escuela pública. Más de la mitad de los encuestados (53%) en el Principado se posiciona en esa dirección, un porcentaje que refuerza la percepción de una sociedad cada vez más favorable a la separación entre las instituciones públicas y las creencias particulares.