Las inspecciones alimentarias baten récord de sanciones en Asturias: 247 infracciones y más de 400.000 euros en multas
ASTURIAS
Las autoridades sanitarias realizaron más de 7.000 visitas de control a establecimientos de toda la región en un año marcado por el incremento de los expedientes sancionadores
27 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Las inspecciones alimentarias realizadas en Asturias durante 2025 detectaron incumplimientos microbiológicos en productos cárnicos, brotes vegetales, helados y semillas germinadas, además de irregularidades químicas en alimentos tan diversos como chorizos ahumados, harinas de maíz, cereales o preparados cárnicos frescos. Son algunas de las conclusiones más destacadas de la memoria del Servicio de Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental (SSAYSA), publicada este mes de junio y que recoge la actividad desarrollada a lo largo del pasado año por la Consejería de Salud.
El documento refleja la magnitud del sistema de control alimentario en la comunidad autónoma. Durante 2025 se realizaron 7.075 visitas de control oficial a establecimientos alimentarios, dentro de un censo que supera los 14.200 negocios y actividades relacionadas con la alimentación. El sector de las comidas preparadas continúa siendo el más numeroso, con más de 8.200 establecimientos registrados, seguido de los negocios polivalentes y de los relacionados con cereales y derivados.
La fotografía que deja el informe muestra una red de vigilancia amplia y constante, pero también evidencia la persistencia de incumplimientos que obligan a intervenir a la Administración. La calificación sanitaria de los establecimientos empeoró ligeramente respecto a ejercicios anteriores. Los locales con valoración «excelente» bajaron hasta el 22,7% del total, mientras que los considerados «insatisfactorios» aumentaron hasta el 8,2%.
Uno de los apartados más relevantes es el referido al control microbiológico de los alimentos. En 2025 se analizaron 112 muestras, de las que ocho resultaron positivas, lo que supone un 7,14% del total. Entre las incidencias detectadas figuran la presencia de Salmonella en semillas germinadas y en productos cárnicos curados, Listeria monocytogenes en embutidos y una cepa de Escherichia coli productora de toxina Shiga en brotes vegetales. También se localizaron deficiencias higiénicas en helados de leche y en canales de bovino y porcino.
A estas incidencias se suman los resultados del programa de seguridad química de los alimentos. De las 250 muestras analizadas durante el año, nueve presentaron resultados positivos, elevando la tasa de incumplimiento al 3,6%, la más alta de los últimos cuatro ejercicios. Los inspectores hallaron problemas relacionados con nitratos en productos cárnicos ahumados, hidrocarburos aromáticos policíclicos en chorizos, presencia de proteínas de huevo y caseína no declaradas en preparados cárnicos, gluten en cereales, micotoxinas en harina de maíz y niveles de acrilamida en determinados productos procesados.
La memoria también pone el foco sobre la gestión de alertas alimentarias. Asturias estuvo implicada en 129 alertas durante 2025, una cifra ligeramente superior a la de 2024. Estas actuaciones obligaron a realizar inmovilizaciones cautelares, decomisos, destrucciones de productos y otras medidas preventivas destinadas a evitar riesgos para los consumidores. Desde 2024, además, la gestión de estas alertas se realiza a través de la plataforma europea iRASFF, que permite una respuesta más rápida y coordinada.
Otra de las áreas que experimentó una actividad intensa fue la relacionada con la comercialización de productos que contienen cannabinoides. Los inspectores realizaron controles específicos en ocho establecimientos y revisaron 22 productos. Como resultado, se procedió a la inmovilización de mercancías y se detectaron incumplimientos en páginas web de venta, estableciéndose plazos para su corrección.
Las medidas coercitivas adoptadas por la Administración también crecieron. En 2025 se registraron 41 intervenciones cautelares de alimentos y se decretaron diez suspensiones cautelares de actividad en establecimientos por incumplimientos graves de la normativa sanitaria. Además, se tramitaron 247 expedientes sancionadores en materia de seguridad alimentaria, la cifra más elevada de todo el periodo analizado. Sumados a los expedientes por otras materias, el número total de sanciones finalizadas alcanzó las 345, con multas definitivas que superaron los 401.000 euros.
El control oficial también se nutre de la colaboración ciudadana y de las comunicaciones de otras administraciones. Durante el pasado año se tramitaron 156 denuncias relacionadas con seguridad alimentaria, una cifra inferior a la de 2024, cuando se alcanzó el máximo de la serie. Cada una de ellas dio lugar a actuaciones inspectoras para comprobar los hechos denunciados y, en su caso, imponer medidas correctoras.
Junto a las incidencias detectadas, la memoria deja igualmente datos positivos. Todas las muestras analizadas dentro de los programas específicos sobre plaguicidas en miel, alimentos irradiados, residuos fitosanitarios en frutas y hortalizas, estireno en envases alimentarios o determinados aditivos y aromas alimentarios ofrecieron resultados satisfactorios. Tampoco se detectaron incumplimientos en las muestras de aguas de bebida envasadas analizadas durante 2025.