La ola de calor deja siete fallecimientos en Asturias atribuibles a las altas temperaturas
ASTURIAS
Los expertos alertan de que estos episodios extremos llegan cada vez antes y afectan especialmente a las personas mayores
26 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La ola de calor, que comenzó el pasado domingo y quedó oficialmente desactivada este jueves, deja en Asturias un balance provisional de siete fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III. En el conjunto de España, el exceso de mortalidad asociado al episodio asciende a 212 personas durante los cuatro días de calor más intenso, tras varias jornadas en las que se alcazaron registros térmicos excepcionales para finales de junio.
Los datos, todavía preliminares y sujetos a revisión en los próximos días, sitúan a Asturias entre las comunidades del norte peninsular donde el impacto de la ola de calor ha sido más significativo. El sistema MoMo no contabiliza fallecimientos individuales certificados por esta causa, sino que realiza una estimación estadística a partir de la diferencia entre la mortalidad observada y la esperada para cada periodo, cruzando esa información con las temperaturas registradas.
El episodio ha coincidido con valores térmicos poco habituales en el Principado. Asturias encadenó durante dos jornadas consecutivas avisos naranjas por calor en prácticamente todo el territorio interior y registró máximas superiores a los 40 grados. El miércoles se alcanzaron 40,6 grados en Cabrales y 40,3 en Panizales (Amieva), mientras que Baíña (Mieres) rozó los 40 grados y Oviedo llegó a los 38,6. El día anterior también se habían superado los 40 grados en varios puntos de la región, una situación excepcional para estas fechas.
A escala nacional, el día con mayor sobremortalidad fue precisamente el miércoles, con 95 defunciones estimadas, casi la mitad del total de la ola de calor. El lunes y el martes, que según la Agencia Estatal de Meteorología fueron los días más cálidos registrados en España para un mes de junio desde que existen datos comparables, se contabilizaron 38 y 66 fallecimientos atribuibles al calor, respectivamente.
Los expertos advierten de que estos episodios extremos llegan cada vez antes en el calendario. De hecho, junio acumula ya provisionalmente 380 fallecimientos asociados a las altas temperaturas en España, más de la mitad registrados durante esta ola de calor. A ello se suman los 101 casos estimados en mayo, que se convirtió en el mes de mayo con mayor mortalidad relacionada con el calor de toda la serie histórica.
Las personas mayores concentran la mayor parte del impacto. De las 212 muertes estimadas durante este episodio en el conjunto del país, 200 corresponden a mayores de 65 años y, dentro de ese grupo, 148 a personas de más de 85 años. El calor extremo suele actuar agravando patologías previas y afecta especialmente a los colectivos más vulnerables.
El episodio deja además otros registros inéditos. Durante este mes se han superado por primera vez en junio temperaturas mínimas de 30 grados durante varias noches consecutivas en algunos puntos del país. Aunque el sistema de vigilancia no mide de forma específica el efecto de las noches tropicales o tórridas sobre la mortalidad, los especialistas consideran que la falta de descanso provocada por las altas temperaturas nocturnas puede tener consecuencias relevantes para la salud.
Tras varios días de calor extremo, Asturias afronta ya un cambio de tiempo. La Aemet prevé un descenso generalizado de las temperaturas, especialmente notable en las máximas, y la llegada de chubascos y tormentas, más probables en la mitad occidental de la comunidad, poniendo fin a un episodio que ha dejado cifras récord para un mes de junio y un impacto que también se refleja en los indicadores de salud pública.