El bochorno dispara la demanda de aire acondicionado en Asturias

Marcos Gutiérrez REDACCIÓN

ASTURIAS

Usar el aire acondicionado sin control, puede terminar dañando tu salud
Usar el aire acondicionado sin control, puede terminar dañando tu salud Istock

Las empresas del sector han detectado «un incremento de llamadas de un 25%», solamente en los últimos días, para solicitar cita y pedir presupuestos. Destacan que las temperaturas «tienden a ir ascendiendo y los picos nos van a ir sacudiendo con más frecuencia», por lo que recomiendan a los usuarios no esperar al verano para contactar con los instaladores

27 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las empresas de climatización asturianas han experimentado un repunte de las solicitudes de instalación de aire acondicionado en los últimos días, coincidiendo con la llegada de la primera ola de calor del verano, si bien es el síntoma de un fenómeno que no es nuevo.

Los profesionales consideran que se trata de una tendencia que está aquí para quedarse y recomiendan a los usuarios planificar y prever sus necesidades a comienzos de año, ya que las compañías tienen en estas fechas hasta cuatro meses de agenda completa.

Los picos de calor «nos van a ir sacudiendo con más frecuencia»

Juan Burgaleta es el secretario general de la Asociación de Empresarios de Fontanería, Calefacción, Saneamiento y/o afines (Afoncasa) de Asturias. Explica que «el repunte ha sido en llamadas para ver si se pueden atender demanda de bombas de calor o de refrigeración a lo largo de la última semana».

«Nuestras empresas, afortunadamente, están saturadas y pueden dar poco servicio porque ya lo tienen casi todo programado», añade. En esta línea, destaca que, entre las instaladoras del ramo englobadas en Afoncasa, se ha dado en los últimos días «un incremento de llamadas de un 25% para solicitar una visita con un presupuesto y posterior instalación».

Juan Burgaleta explica que este aumento de las llamadas, contactos, solicitudes de presupuesto y peticiones de instalación «es habitual en todas las temporadas, tanto en calor como en frío, cuando hay más de 2 días que superan el pico habitual, hay un incremento de llamadas, tanto en verano como en invierno».

Sin embargo, la subida responde a «como estadísticamente van las temperaturas». El secretario general de Afoncasa recomienda «ir previendo y, en enero, ir pensando en el verano para que no toque el apurón en los días clave». No en vano, ahora mismo «todos los instaladores tienen la cartera de clientes programada y Asturias, además, es muy amplia». En este sentido, prevé que «las temperaturas tiendan a ir ascendiendo y los picos nos van a ir sacudiendo con más frecuencia». Remarca que, en este momento, «hay empresas que tienen mucho tiempo de demanda y, si las llamas ahora, no tienen hueco hasta dentro de 4 meses».

«No hay gente para poder instalar todo»

Por su parte, Ignacio Pelayo, gerente de la empresa Vicente Pelayo, firma radicada en Gijón con más de seis décadas de especialización en instalación y mantenimiento de aire acondicionado y climatización, apunta que, en cuanto a la aerotermia, «hay una demanda ya de por sí», porque la Unión Europea «en menos de 15 años va a prohibir la venta de calderas de combustión».

En este sentido, la aerotermia soluciona este problema para los edificios de nueva construcción y, además, «va a darles frío». Hecha esta salvedad, puntualiza que en el sector «hay lo que se llama la venta de campaña, que para que sea buena tiene que venir el clima como el de este año, es decir, tiene que haber mucho calor en junio, porque la gente entonces se anima a poner ese aparato».

Para los profesionales, este repunte «tiene también su parte mala, porque los equipos de aire acondicionado no son de los de llegar y enchufar, ya que necesitan instalación». En este sentido, alerta de que «no hay gente para poder instalar todo» por la falta de mano de obra especializada, algo que, a su juicio, afecta a muchos sectores en el Principado, no solo el de la climatización.

Ignacio Pelayo comenta que las empresas asturianas «están saturadas» en estos momentos por dos razones. La primera, porque «llegó una ola de calor como la de ahora y, como poca gente hace mantenimiento preventivo, el que tiene aire acondicionado se le estropea», por lo que, por esa razón, hay «un repunte de trabajo que es una barbaridad».

A eso se le une la dificultad que encuentran las compañías del ramo para dar con trabajadores formados y, asimismo, el coste que supone proporcionarles desde la propia empresa ese periodo de adaptación al sector.

Nuevas construcciones y nuevas exigencias

«Yo empecé a trabajar en el 82 y, entonces, el aire acondicionado lo tenían, fundamentalmente, los bancos», resalta. Explica que las nuevas exigencias de aislamiento e insonorización de establecimientos, por ejemplo, de hostelería tuvieron como resultado indirecto que en negocios en los que antes no se necesitaba hubiera «demanda de aire acondicionado», al quedar el calor atrapado ante el uso predominante de materiales como el pladur o la lana de roca.

Del mismo modo, indica que los mejores aislamientos de las viviendas han derivado en menores necesidades de calefacción para el invierno, pero si una casa bien pertrechada en cuanto a construcción y materiales para el frío «está orientada al sur y tiene algo de ventana, en el momento que llegue el calor, éste entra y ya no sale».

Y es que «se cambió la forma de construir y al hacer edificios más aislantes pensando en el invierno, lo son también en el verano, llega la noche y la casa no respira». Cree, asimismo, que este incremento de la demanda se debe a que los usuarios nos hemos ido acostumbrando progresivamente al uso de la climatización y del aire acondicionado en cuanto empiezan a subir las temperaturas.