En 2025 se contabilizaron 50 manadas, de las cuales 46 eran reproductoras. Además, se evalúa la posible presencia de otros cinco grupos, que podrían constituir nuevas manadas o corresponder a alguna de las ya existentes
30 jun 2026 . Actualizado a las 12:41 h.Según recoge Efe, el Gobierno de Asturias ha aprobado ya el decreto que modifica el II Plan de Gestión del Lobo para adaptarlo a los cambios normativos y a las indicaciones del Tribunal Supremo y comenzará ahora a elaborar el nuevo programa de control de la especie con el objetivo de reanudar la extracción de ejemplares a partir de septiembre.
El decreto modifica el plan tras la sentencia del Tribunal Supremo que anuló el programa anual de control aprobado para 2022-2023 al estimar el recurso presentado por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL), según ha señalado en rueda de prensa el consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos.
Además, ha explicado que la revisión del decreto introduce cambios en el artículo 7.5.a anulado por el alto tribunal relacionado con los métodos de control de población de lobos y también responde a los cambios normativos ocurridos en los últimos años.
Una vez aprobado el decreto, el siguiente paso será su publicación en el Boletín Oficial del Principado (BOPA) y, a partir de ahí, se iniciará la tramitación del nuevo programa de control 2026-2027, con el objetivo puesto en que en septiembre se pueden retomar los controles.
La población «no está en riesgo»
El plan que estaba en marcha, que fue suspendido tras la sentencia del Supremo, preveía la eliminación de 53 ejemplares y durante su vigencia fueron abatidos 31 y otros 13 fueron hallados muertos, por lo que el grado de ejecución alcanzó el 83 por ciento.
Marcos ha comentado que el cupo de lobos que se podrán extraer estará basado en el censo de 2025 y que el método básico seguirá siendo el realizado por la Guardería de Medio Natural y se seguirá contemplando la participación de cazadores en cotos o reservas regionales o en batidas específicas. El consejero ha destacado también que el Ejecutivo mantiene su compromiso de avanzar en la búsqueda de ese «equilibrio» entre el desarrollo de la actividad agrícola y ganadera con el mantenimiento de la población del lobo, que el pasado año ha tenido un aumento de un 11 por ciento.
En 2025 se alcanzaron las 50 manadas, de las cuales 46 son reproductoras y, además, en función de los indicios detectados, se está evaluando la posible existencia de otros cinco grupos, que podrían ser nuevos o pertenecer a uno de los ya existentes.
El actual censo crece en cinco manadas respecto al anterior, en el que se habían contabilizado 45, unos datos que indican que «la especie no está en riesgo», su situación «es favorable» y que la ubicación de los ejemplares «se va expandiendo desde el punto de vista territorial», en palabras del consejero.
Marcos ha subrayado que la posición del Gobierno asturiano es «equilibrada, rigurosa y basada en criterios científicos» mientras que el Ministerio para la Transición Ecológica está «fomentando la polarización social».