La AUGC muestra su apoyo al guardia civil en prácticas que se vio «obligado a disparar» a un hombre fallecido en Gijón
ASTURIAS
Los hechos tuvieron lugar este martes en la aldea de Fontaciera, apenas un día después de que el agente en prácticas se incorporara a la unidad. La Asociación Unificada de Guardias Civiles reclama más formación y medios para afrontar este tipo de intervenciones
03 jul 2026 . Actualizado a las 21:08 h.La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha trasladado su apoyo a los dos agentes que intervinieron en el suceso ocurrido el pasado martes, 2 de julio, en la aldea de Fontaciera, en el concejo de Gijón, donde un hombre de 52 años con una enfermedad mental falleció después de que uno de los guardias civiles se viera «obligado a utilizar su arma reglamentaria en defensa propia». El agente que efectuó el disparo era un alumno en prácticas, se había incorporado a la unidad apenas un día antes y se encontraba en su primer día de servicio.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 15:00 horas, cuando una patrulla de la Guardia Civil acudió a Fontaciera a petición del área de Salud Mental del Hospital Universitario de Cabueñes. El objetivo era localizar al hombre y trasladarlo al Hospital de Jove para que fuera sometido a una valoración psiquiátrica, ya que, según la solicitud del centro sanitario, había dejado de acudir a las revisiones médicas y no seguía el tratamiento farmacológico que tenía prescrito.
A su llegada, los agentes encontraron al hombre en el exterior de la vivienda e iniciaron un diálogo con él. Sin embargo, la situación derivó en un episodio de violencia. El hombre se abalanzó sobre uno de los guardias civiles y consiguió arrebatar a uno de ellos una defensa extensible metálica, con la que continuó la agresión. En ese momento, uno de los agentes efectuó un disparo que le alcanzó en el pecho. Tras el incidente, los propios guardias civiles le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta la llegada de los servicios sanitarios, que continuaron con las labores asistenciales, aunque finalmente no pudieron evitar su fallecimiento.
Desde AUGC subrayan que una decisión como esta es una de las más difíciles a las que puede enfrentarse un agente a lo largo de su carrera profesional. La asociación ha querido mostrar públicamente su respaldo al guardia civil implicado y, a través de un comunicado, ha asegurado que «no está solo», poniendo a su disposición todo el apoyo «jurídico y humano». Asimismo, le ha deseado «toda la suerte del mundo en el proceso judicial que ahora afrontará».
«Un problema asistencial sanitario»
Al mismo tiempo, AUGC ha lamentado profundamente la muerte del hombre de 52 años y ha trasladado sus condolencias a la familia. No obstante, sostiene que este desenlace no responde a un problema policial, sino a «un problema asistencial sanitario que el sistema no ha atendido a tiempo». Según las informaciones publicadas, sobre el hombre pesaba una orden de ingreso psiquiátrico. Además, de acuerdo con testimonios de los vecinos, el fallecido «suponía un peligro para sí mismo y para los demás».
«La falta de recursos en salud mental, especialmente en el ámbito rural, hace que los guardias civiles nos enfrentemos cada día a situaciones que se alejan por completo de nuestro ámbito de actuación y para las que no recibimos formación específica alguna. Si eso es así para un guardia civil veterano, imaginen lo que supone para un alumno en su primer día de servicio», señala la asociación.
Los agentes en prácticas y la dotación de personal
Para AUGC, lo ocurrido en Fontaciera pone de manifiesto deficiencias estructurales tanto en la formación de los agentes en prácticas como en la dotación de personal y medios de la Guardia Civil. La organización insiste en que «los guardias alumnos no deben ser considerados un refuerzo de plantilla», sino personal que todavía se encuentra en periodo formativo, y critica que algunas comandancias presenten su incorporación como un aumento de efectivos.
La asociación defiende que los guardias en prácticas deberían integrarse como terceros componentes de patrullas ya consolidadas y participar únicamente bajo la supervisión y las indicaciones de agentes con experiencia. A su juicio, que un alumno tenga que afrontar una intervención crítica durante sus primeros servicios evidencia una carencia en el actual modelo de formación.
La asociación ha señalado, además, la falta de medios materiales y asegura que ninguna unidad de la Guardia Civil en Asturias, salvo la USECIC, dispone de dispositivos electrónicos de control —táser—, una herramienta intermedia que, aseguran, en intervenciones con personas en crisis de salud mental puede marcar la diferencia entre reducir y abatir.