Almas: el proyecto que une caballos, naturaleza y bienestar emocional

Ainara Álvarez REDACCIÓN

ASTURIAS

Proyecto Almas
Proyecto Almas

La doctora en Ciencias Ambientales, Estefanía Trapiello, transformó un momento de cambio personal en un proyecto que combina naturaleza, bienestar emocional y educación ambiental a través de una manada de caballos

11 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La conexión con la naturaleza y el bienestar emocional son los dos pilares sobre los que se asienta Almas, el proyecto que Estafanía Trapiello desarrolla en Los Estrullones, en el concejo de Aller. La iniciativa ofrece experiencias asistidas con caballos para personas de todas las edades, además de talleres de educación ambiental dirigidos a centros escolares y otros colectivos, con el objetivo de favorecer el contacto con el entorno natural y fomentar una vida más consciente. 

La idea surgió tras un cambio radical en la vida de Trapiello. Una situación personal la llevó a dejar su trabajo como técnica de investigación en un laboratorio y regresar a Asturias, donde comenzó a dar forma a un proyecto que reunía todas las etapas de su trayectoria. «Me di cuenta de que tenía muchas piezas del puzzle desmontadas y que, si las unía, podía formar algo», explica. A su experiencia profesional como asesora agraria y docente en cursos de desarrollo rural y agricultura ecológica se sumaban su formación como doctora en Ciencias Ambientales y su especialización en bienestar emocional asistido con caballos. 

Su regreso también le permitió observar una realidad que le preocupaba. «Veo mucha desconexión con la naturaleza, incluso entre personas que viven en el medio rural», señala. Esa percepción, unida al vínculo que mantiene desde pequeña con los caballos de su familia, fue el punto de partida de Almas. El proyecto pretende ofrecer un espacio donde las personas puedan detener el ritmo cotidiano, reconectar con el entorno y prestar atención a sus emociones

Ese compromiso con la naturaleza también se trasladó al ámbito educativo. Además de las experiencias con caballos, Trapiello organiza talleres ambientales para colegios, institutos y público adulto. En ellos combina contenidos sobre biodiversidad, bosques y aprovechamiento sostenible del entorno con actividades prácticas, como plantaciones o salidas al campo, incorporando también dinámicas para reflexionar sobre los beneficios que la naturaleza tiene para la salud física y emocional. 

El nombre del proyecto tiene, además, un significado muy personal. Surgió tras la muerte inesperada de un potro de la manada familiar con el que había establecido una conexión especial. «Sentí que había otras almas que estaban apoyando este proyecto», recuerda. El espacio donde desarrolla la actividad perteneció a su abuelo, por lo que el nombre hace referencia tanto al recuerdo de quienes ya no están como al propósito de llegar a muchas personas a través de esta iniciativa. 

Aunque los caballos son los protagonistas de las sesiones, estas no consisten en montar ni requieren experiencia previa. Todo el trabajo se realiza desde el suelo y se centra en la interacción con los animales y la observación de su comportamiento. «Los caballos detectan nuestras emociones y perciben si somos coherentes entre lo que sentimos y lo que expresamos», explica Trapiello. Esa sensibilidad convierte a la manada en una herramienta para que los participantes tomen conciencia de aspectos que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos. 

Las sesiones pueden ser individuales, en pareja, familiares o grupales. Algunas personas acuden con un objetivo concreto, como «mejorar la comunicación o afrontar un momento complicado», mientras que otras simplemente buscan un espacio para desconectar. Antes del contacto con los caballos, las sesiones suelen comenzar con «ejercicios de respiración, más corporal» que ayudan a rebajar el estrés con el que llegan muchos participantes. «La mayoría viene con mucho ruido mental y se marcha relajada, tranquila y sorprendida por lo que ha vivido», afirma.

De cara al futuro, Trapiello quiere consolidar el proyecto y ampliar su presencia en el ámbito educativo para que cada vez más escolares puedan vivir experiencias en contacto con la naturaleza y los caballos. Su objetivo es seguir acercando el medio natural a la sociedad y demostrar que el entorno también puede convertirse en una herramienta para el bienestar. «Yo recuperé esa conexión con la naturaleza después de un tiempo en el que la había perdido. Ahora quiero que otras personas puedan descubrir lo mucho que puede aportarles», concluye.