El arándano rosa de El Cierrón, reconocido entre los mejores productores sostenibles de España
ASTURIAS
La empresa asturiana, ubicada en Villaviciosa, ha sido reconocida por una variedad poco habitual que combina diferenciación gastronómica, producción ecológica y agricultura de precisión
22 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.En el paisaje de la producción ecológica asturiana, un arándano de color singular ha encontrado su reconocimiento. El arándano rosa de El Cierrón se ha convertido en uno de los protagonistas de la séptima edición de los Premios BBVA a los Mejores Productores Sostenibles, un galardón que distingue a iniciativas que apuestan por modelos de producción vinculados a la sostenibilidad.
Arándanos El Cierrón, empresa ubicada en Villaviciosa, ha sido reconocida como una de las diez ganadoras de la séptima edición de los premios. El galardón distingue su arándano rosa, una variedad poco habitual que une diferenciación gastronómica, producción ecológica y la aplicación de técnicas de agricultura de precisión.
La empresa asturiana cuenta con una amplia trayectoria desde 1989 en la producción de arándanos y otros frutos rojos ecológicos, además de disponer de un vivero especializado en plantas de bayas. Su actividad abarca desde el cultivo hasta la comercialización, lo que le permite mantener la trazabilidad y controlar la calidad del producto durante todas sus fases.
Diez proyectos reconocidos en la VII edición
Los ganadores de esta edición son Celega y Porto-Muiños, de Galicia; Pago de La Jaraba, de Castilla-La Mancha; Arándanos El Cierrón, de Asturias; la Fundació Estel de Llevant, de Illes Balears; Agroganadera La Tagarnina, de Andalucía; Ledesma Global?TUNOCANARIAS, de Canarias; la Cooperativa Tararaina?Ecoradiz, de Aragón; Biobosch Organics, de Cataluña, y Entrepeñas, de Castilla y León.
Además de formar parte de los diez proyectos seleccionados, la Cooperativa Tararaina ha recibido el Premio a la mejor iniciativa de producción sostenible en el medio rural. Esta categoría especial, incorporada en la séptima edición, está dirigida a iniciativas desarrolladas en municipios de menos de 5.000 habitantes y cuenta con una dotación económica de 5.000 euros para impulsar su crecimiento y reconocer su contribución al mantenimiento del tejido empresarial rural.
Se trata de una cooperativa de iniciativa social y sin ánimo de lucro situada en Pina de Ebro, un municipio aragonés de alrededor de 2.400 habitantes. Su proyecto recupera el cultivo tradicional del regaliz en las riberas del Ebro y lo convierte en una herramienta de desarrollo rural, inclusión social y conservación del patrimonio agroalimentario.
Su regaliz de palo se cultiva y transforma bajo criterios ecológicos para ofrecer un producto natural que puede consumirse directamente o utilizarse en infusiones, elaboraciones artesanales y cocina creativa. Con esta actividad, la cooperativa ha conseguido devolver al mercado un cultivo que estaba desapareciendo y generar empleo para personas en situación de vulnerabilidad.
El premio especial reconoce una iniciativa que va más allá de la elaboración de un alimento. La recuperación del regaliz está permitiendo mantener la actividad agrícola, crear oportunidades laborales y devolver a Pina de Ebro una producción ligada durante generaciones a su entorno.