«Decepción e injusticia»: ola de indignación por el rechazo a Asturias para la sede de la Agencia de Salud Pública
ASTURIAS
El Principado ha remarcado su desacuerdo con la selección y la oposición carga contra el gobierno del Principado
28 jul 2026 . Actualizado a las 19:22 h.El Gobierno central ha acordado la designación de Zaragoza como la futura sede de la Agencia Estatal de Salud Pública (AESP), una resolución que prioriza la candidatura aragonesa frente a las presentadas por Toledo, Granada, Murcia, Barcelona, León, Lugo y Oviedo (que llegó a ofrecer instalaciones de la antigua fábrica de armas), y que ha desencadenado una ola de malestar en el mapa político asturiano. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, justificó la elección enmarcándola en un «proceso de desconcentración» de organismos públicos y en el fomento de la «cohesión territorial», destacando la necesidad de dotar al país de un nodo central para responder con mayor eficacia ante futuras emergencias sanitarias. Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, defendió que la resolución responde a «criterios objetivos y concurrentes» dentro de una convocatoria a la que concurrían «candidaturas magníficas». La capital aragonesa albergará este organismo (cuya creación figuraba en la Ley General de Salud Pública de 2011 pero se reactivó en 2022 tras las lecciones de la pandemia) en el Pabellón de Aragón de la Expo de 2008, una instalación de 7.000 metros cuadrados.
El anuncio ha provocado una rotunda disconformidad en las filas del Gobierno del Principado de Asturias. La vicepresidenta autonómica, Gimena Llamedo, tildó de «injusta» la determinación al considerar que ignora «el apoyo sólido que el Gobierno de Asturias da al sistema sanitario», refrendado por la inversión por habitante y por una gestión de la crisis de la covid-19 que sirvió de «ejemplo reconocido nacional e internacionalmente». Llamedo subrayó la solvencia técnica del proyecto presentado de forma conjunta entre la Consejería de Salud y el Ayuntamiento de Oviedo, y recordó que la propia creación del organismo central fue impulsada originalmente por el presidente asturiano, Adrián Barbón. En la misma postura crítica se posicionó la consejera de Salud, Concepción Saavedra, quien calificó la resolución de «varapalo» para todos los profesionales involucrados y avanzó que exigirán el informe con los criterios técnicos justificativos. Saavedra expresó además su sorpresa por los plazos adoptados, cuestionando que el procedimiento haya sido «bastante apresurado» y que el Ministerio no llegase a realizar las visitas previas a cada una de las sedes aspirantes como se había comprometido a hacer.
La contestación política al fallo gubernamental ha resonado igualmente en el ámbito local y parlamentario. Desde IU-Convocatoria por Oviedo, su portavoz Gaspar Llamazares tildó de «inaceptable, inexplicable e injusta» la asignación, defendiendo que la red sanitaria asturiana y la disponibilidad inmediata de sus infraestructuras superaban las ventajas de Zaragoza. Advertía, además, de que la elección de la capital aragonesa retrasará la puesta en marcha efectiva del organismo «hasta dos años» debido a la fuerte inversión económica pendiente en el pabellón seleccionado, si bien eximió de culpa a la gestión local y autonómica atribuyendo la responsabilidad de forma exclusiva al Ejecutivo central. Una visión opuesta sobre las culpas ofreció el portavoz parlamentario de Foro Asturias, Adrián Pumares, quien achacó la exclusión del Principado a la «falta de liderazgo, ambición y capacidad de influencia del Ejecutivo autonómico», responsabilizando a la incompetencia de Barbón de que la región quede nuevamente al margen de proyectos estratégicos estatales.
En la capital ovetense, el alcalde Alfredo Canteli atribuyó el resultado a la «inacción del Gobierno de Asturias» y tachó de «auténtica vergüenza» que dos presidentes del mismo partido, en referencia a Sánchez y Barbón, no hayan logrado acordar la llegada de la sede, permitiendo que recaiga en una comunidad gobernada por el Partido Popular. El regidor desveló que días antes había intentado ponerse en contacto con el presidente asturiano sin obtener respuesta, lamentando que la ciudad se encuentre «siempre sola luchando por conseguir las cosas». Por último, desde las filas socialistas locales, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Oviedo, Carlos Fernández Llaneza, reconoció que la decisión supone «una decepción y una pésima noticia para Oviedo», al considerar que la infraestructura sanitaria del municipio la hacía «digna acreedora de esa agencia». Tras respaldar las gestiones realizadas desde la alcaldía, el edil planteó la necesidad de examinar el expediente de Sanidad para evaluar con rigor en qué posición concreta ha quedado clasificada la candidatura ovetense y dónde se ubicaron sus principales fortalezas y debilidades.
El consejero de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos y portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, ha lamentado este martes que Oviedo no haya sido la ciudad elegida para albergar la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública y considera que el hecho de que el Ayuntamiento ofreciera inicialmente el recinto de La Vega pudo perjudicar la candidatura.
Peláez ha puesto el foco en la gestión realizada desde el Consistorio. A su juicio, el hecho de que se propusiera en primer lugar La Vega, un emplazamiento que no estaba en condiciones de albergar el organismo al no estar desarrollado, seguido del ofrecimiento temporal y de la posterior propuesta definitiva del edificio Calatrava, generó dudas en el Ministerio de Sanidad que acabaron perjudicando la candidatura de Oviedo.
El portavoz del Gobierno asturiano, que ha trasladado su enhorabuena a Aragón y a Zaragoza tras conocerse que la capital aragonesa ha sido la ciudad elegida para albergar el organismo, ha criticado las palabras del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, calificándolas de «irresponsables» y de «profunda deslealtad institucional».
El consejero ha precisado que el proceso de selección ha sido transparente y se ha desarrollado con base en unos criterios publicados en una convocatoria oficial. Por ello, ha reprochado al regidor que haya deslizado la posibilidad de que la asignación responda a acuerdos políticos o «cambalaches». «Las declaraciones del alcalde son extraordinariamente preocupantes si cree de verdad que esto es un cambalache político o que las cosas se pueden arreglar de otra forma», ha lamentado.
Peláez ha reiterado que las manifestaciones del alcalde resultan «absolutamente preocupantes porque deslizan una forma de hacer política y de llegar a acuerdos más propia de otro siglo», recordando además que Canteli participó en la propia génesis de la candidatura.
Ha defendido que el Ejecutivo autonómico respaldó activamente la propuesta asturiana por tratarse de una de las comunidades que más recursos destina al sistema público de salud y por la defensa continuada que las autoridades del Principado han realizado de esta candidatura. «Tanto nuestro presidente como el resto de consejeros tuvimos ocasión de defender la candidatura en todos los foros en los que tuvimos ocasión», ha asegurado.
Finalmente, Peláez ha vuelto a pedir lealtad institucional y coordinación entre administraciones para seguir colaborando en otros proyectos de relevancia para la ciudad, como la candidatura a la Capitalidad Europea de la Cultura.
El Partido Popular ha denunciado este martes la «inacción» del Gobierno del Principado en el proceso de designación de la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública, a la que optaban ocho ciudades, entre ellas Oviedo, y que finalmente se implantará en Zaragoza.
En un comunicado, la portavoz de Sanidad del Partido Popular de Asturias, Pilar Fernández Pardo, ha afirmado que el Gobierno de Adrián Barbón «ha vuelto a dar la espalda a los intereses de Asturias y permanece callado» tras conocerse que el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido ubicar la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública en Zaragoza.
«Asturias vuelve a quedarse fuera de un proyecto estratégico porque ni Barbón ha sabido defender nuestra candidatura ni el PSOE asturiano ha tenido el peso político suficiente para hacerse escuchar en Madrid», ha dicho Fernández Pardo, para quien los intereses de Asturias «han quedado relegados frente a las prioridades de Pedro Sánchez».
El PP considera que la pérdida la designación de Zaragoza por encima de Oviedo «supone dejar escapar una oportunidad única para generar empleo cualificado, atraer talento, impulsar la investigación biomédica y reforzar el prestigio de Asturias como referente sanitario».
Fernández Pardo ha asegurado que el equipo de gobierno de Oviedo «remó a favor de esta Agencia desde el primer momento», pero ha considerado que «lo hizo solo» porque «el Gobierno de Barbón ha vuelto a demostrar que carece de liderazgo, influencia y capacidad de gestión» para defender los intereses de Asturias.
«Mientras otras comunidades consiguen inversiones, organismos e infraestructuras estratégicas, Asturias continúa perdiendo peso por culpa de un Ejecutivo autonómico resignado, sin capacidad de reivindicación ante Moncloa, y con un presidente ausente nuevamente cuando debe dar la cara», ha remarcado la parlamentaria del PP.
La decisión del Gobierno central de ubicar en Zaragoza la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP) refleja «el escaso peso político» que ha tenido ante Madrid el Ejecutivo que preside Adrián Barbón a la hora de defender la candidatura de Oviedo.
Para el coordinador de IU de Asturias y consejero de Ordenación del Territorio, Ovidio Zapico, esta decisión incide de lleno en el debate sobre el peso político de Asturias ante el Estado «y las fuerzas que defienden aquí una cosa y luego se pliegan en Madrid a decisiones que, como ésta, van en contra de la comunidad autónoma».
Zapico ha tildado el anuncio de «grave error político» y ha calificado de «bochornosa e injustificable» la adscripción del organismo estatal a una región gobernada con la extrema derecha como es Aragón.
La Comisión Colegiada de Izquierda Unida de Asturias, socio minoritario del Gobierno asturiano, ha aprobado por unanimidad una resolución en la que, además de rechazar la elección de Zaragoza para albergar la sede, asegura que la decisión adoptada por el Gobierno central supone un «balón de oxígeno» para ejecutivos autonómicos respaldados por la extrema derecha.
La formación ha denunciado en un comunicado que esta medida premia a territorios donde se promueve el desmantelamiento de la sanidad pública mediante una menor inversión y la externalización de servicios, al tiempo que lamenta que el Ejecutivo central haya descartado la candidatura del Principado, la comunidad autónoma con mayor inversión sanitaria por habitante.