Las claves del Anillo Central Asturiano: ¿Cómo afecta al futuro de la industria del Principado?
ASTURIAS
Red Eléctrica anunciaba este lunes el comienzo en los próximos días de las obras de la subestación de Cardoso (Carreño), primer paso de la construcción de un proyecto energético estratégico para reforzar la red de transporte en la zona central de la región y favorecer la descarbonización de la industria electrointensiva
02 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Este lunes Red Eléctrica, filial de Redeia responsable del transporte y la operación del sistema eléctrico en España, anunciaba el comienzo en los próximos días de las obras de la subestación de Cardoso, en el municipio de Carreño. Esta nueva subestación marca el inicio de la construcción del Anillo Central Asturiano, un «proyecto estratégico para reforzar la red de transporte en la zona central de Asturias, acompañar el desarrollo industrial del Principado y favorecer la descarbonización de la industria electrointensiva». Además, contribuirá a una mayor integración de energía renovable en el sistema eléctrico nacional.
Se trata de una infraestructura que permitirá reforzar el suministro eléctrico en una zona de alta demanda industrial y urbana y conlleva una inversión de 26,5 millones de euros, con la previsión de que las obras finalicen en aproximadamente 18 meses. Las previsiones que se han trasladado hasta la fecha pasan porque esta infraestructura energética esté finalizada hacia 2029, con una inversión global superior a los 260 millones de euros que posibilitará duplicar la capacidad eléctrica de la zona central del Principado.
La infraestructura energética más importante para el futuro de la industria asturiana
Precisamente el lunes, el viceconsejero de Industria, Juan Carlos Campo, valoraba este anuncio como el que supone el inicio de «la infraestructura energética más importante para el futuro de la industria asturiana».
Campo señalaba que la subestación de Cardoso es uno de los cuatro pilares sobre los que se sustentará en anillo central de Asturias, junto con otras dos subestaciones y las líneas estratégicas asociadas. «Se trata de una infraestructura fundamental para atraer nuevas inversiones, para facilitar el crecimiento de la industria y para avanzar en la descarbonización», precisaba el viceconsejero.
La subestación de Cardoso es una de las actuaciones más relevantes de este proyecto, precisamente por el entorno en el que se ubica, cerca del polo industrial de Avilés, y porque supone «el primer paso tangible» para convertir en realidad el anillo central.
«El inicio de estas obras, junto con la acogida positiva y el sentido de responsabilidad demostrados por los principales agentes implicados en Carreño y por su propio alcalde, marcan el camino que debe seguir el desarrollo de una infraestructura clave para la competitividad, para la inversión y para el empleo en Asturias», valoraba.
78 puntos nuevos de conexión y 9 subestaciones
El Gobierno de Asturias logró el pasado septiembre la inclusión del anillo central en la planificación eléctrica hasta 2030, una medida que supondrá duplicar la capacidad actual de la red. Dos semanas después de que el gobierno central anunciase una inversión de 13.500 millones hasta 2030 en la red de transporte de electricidad para la liberación de 27.700 megavatios más de potencia, el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, se reunía en Madrid con el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, para concretar la asignación para Asturias.
Esta planificación asigna 78 nuevos puntos de conexión al Principado e incluye la construcción de 9 nuevas subestaciones y actuaciones en otras cinco. De esta manera, Asturias duplicará la capacidad actual de la red eléctrica.
Sánchez calificaba entonces de «magnífica noticia» el anuncio del ministerio que, a su juicio, atiende las necesidades de Asturias en materia energética y aporta la certidumbre necesaria para que la industria pueda avanzar en su transformación y se puedan desarrollar en la región las inversiones anunciadas en Zalia y El Musel en proyectos relacionados con la producción de hidrógeno, amoníaco verde, componentes para baterías, obleas de silicio, centros de procesamiento de datos y otros desarrollos vinculados a la transición energética y digital. También sienta las bases para facilitar la electrificación de la factoría de ArcelorMittal en Avilés, ha precisado el consejero
«La incorporación del anillo central en la próxima planificación a 2030 y la disponibilidad de más potencia eléctrica garantizan que la industria va a seguir teniendo un peso muy importante en el mix económico regional en las próximas décadas», ha concluido Sánchez.
El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, calculaba entonces que la nueva capacidad con la que contará la región permitirá prestar servicio al 150% de la punta de consumo de 2024, que fue de 1,7 gigavatios, lo que equivaldría en la práctica a duplicar las posibilidades presentes.
¿Qué significa el Anillo Central para la industria asturiana?
Efectivamente, esta infraestructura, con una inversión prevista de 260 millones de euros, se antoja determinante para garantizar el suministro eléctrico futuro de Asturias, atender a las necesidades de la industria regional y su descarbonización. El proyecto se asienta especialmente en subestaciones esenciales como la anunciada de Cardoso (400/220 kV), la de Reboria (400/220 kV) y la de Asturiana (400 kV), además de la de Pinzales o la de El Musel, así como en las ampliaciones de Tabiella y Carrio. Las principales líneas que unirían a esas nuevas subestaciones serían la de Cardoso-Reboria, Reboria-Asturiana, y la conexión a Soto-Penagos.
Sin esta infraestructura clave, por ejemplo, ArcelorMittal no podría abordar la construcción de un horno eléctrico para la acería de Avilés, proyecto que reclaman tanto sindicatos como el Principado para mantener la capacidad productiva de las plantas asturianas. Asimismo, el desarrollo del hidrógeno verde o proyectos de Asturiana de Zinc dependen en gran medida de este desarrollo. No en vano, hace dos años Red Eléctrica rechazó una solicitud de 3 megavatios adicionales de potencia para la compañía, decisión muy criticada, no solo por la empresa sino por el sector eléctrico en general, al considerar que ponía en riesgo inversiones futuras ante las limitaciones de la red.
También está en juego el proyecto de Sunwafe en Asturias para la instalación de una gran planta de obleas de silicio, 30 hectáreas reservadas en la ZALIA. En este caso, el impulso del Anillo Eléctrico Central asturiano es determinante a la hora de garantizar el suministro energético intensivo de una iniciativa cuyo inicio de construcción está previsto para 2027 y el comienzo de la producción para inicios de 2029.