Más de 22.000 trabajadores asturianos estuvieron de baja cada día en 2024

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

Trabajador en una obra
Trabajador en una obra Pixabay

La incapacidad temporal hizo perder el 6,82% de las jornadas laborales en el Principado, un 15% más que la media nacional, mientras las bajas de más de un año concentran casi un tercio de todas las jornadas perdidas

31 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Una media de 22.400 trabajadores asturianos permanecieron de baja médica cada día a lo largo de 2024. Traducido a términos laborales, cada empleado perdió de media 25 jornadas de trabajo por incapacidad temporal y el Principado dejó de realizar el 6,82% de todas las jornadas potenciales de trabajo, un nivel que supera en un 15% la media nacional. Son las principales conclusiones de un informe elaborado por la mutua Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, que constata una tendencia al alza del absentismo por motivos de salud en la comunidad.

El estudio, elaborado a partir de la totalidad de los procesos de incapacidad temporal registrados por la Seguridad Social, refleja que el fenómeno no ha dejado de crecer en los últimos años. Desde 2018, el porcentaje de jornadas laborales perdidas por bajas médicas ha aumentado más de un 55% en Asturias, un incremento superior al registrado en el conjunto del país. Además, durante el pasado año se iniciaron 357 procesos de incapacidad temporal por cada 1.000 trabajadores, un 38,7% más que seis años antes, mientras que el ejercicio concluyó con 66,5 bajas activas por cada millar de empleados, casi un 15% por encima de la media española.

Uno de los factores que explica este incremento es el peso creciente de las bajas de larga duración. Aunque los procesos que superan un año representan únicamente el 7% del total, concentran el 31% de todas las jornadas laborales perdidas y explican el 44% del aumento del indicador registrado desde 2018. Al cierre de 2024, el 16,2% de las bajas que seguían activas llevaba más de doce meses en vigor, una proporción superior a la media nacional.

El informe también identifica importantes diferencias según el sector de actividad. La industria extractiva presenta el mayor nivel de incapacidad temporal de Asturias, con un 11,1% de las jornadas potenciales perdidas, seguida de las actividades administrativas y servicios auxiliares, como limpieza o seguridad, con un 10,6%, y de las actividades sanitarias y de servicios sociales, con un 8,37%. En el caso de la minería, además, el absentismo por incapacidad temporal ha crecido cerca de un 92% desde 2018 y se sitúa muy por encima de la media nacional del sector.

En cuanto a las causas de las bajas, las patologías musculoesqueléticas continúan siendo el principal motivo, aunque el informe destaca el creciente peso de los problemas de salud mental. Entre ambas explican ya el 56,6% del indicador de incapacidad temporal en Asturias, mientras que la contribución de los trastornos de salud mental se ha duplicado desde 2018, consolidando una tendencia que también se observa en el resto del país.

Los autores del estudio subrayan además que el absentismo no se reparte de forma uniforme entre la población trabajadora. En Asturias, el 13,5% de los empleados acumuló dos o más bajas médicas en un periodo de doce meses. Sin embargo, ese reducido grupo concentró el 60,3% de todos los procesos de incapacidad temporal y el 58,2% de las jornadas laborales perdidas, lo que pone de manifiesto la importancia de actuar de forma preventiva sobre los trabajadores con mayor recurrencia.

Otra de las conclusiones del informe es que Asturias registra una menor proporción de incapacidades permanentes tras las bajas de muy larga duración. Solo el 16,3% de los procesos que superaron los 365 días finalizaron en 2024 con el reconocimiento de una incapacidad permanente, frente al 24,8% del conjunto de España. Los investigadores consideran que una gestión más ágil de estos procesos prolongados contribuiría a reducir tanto su impacto económico como el tiempo de recuperación de los trabajadores.

El coste económico también continúa creciendo. El informe estima que la incapacidad temporal supuso en Asturias un impacto de 1.968 millones de euros durante 2024, un 68,8% más que en 2018 y una cantidad equivalente al 6,6% del producto interior bruto regional.

Precisamente este jueves, la presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), María Calvo, trasladó a la consejera de Salud, Concepción Saavedra, su preocupación por el «grave problema» del absentismo laboral. Tras la reunión, reclamó disponer de información más detallada sobre las patologías que originan las bajas según la edad de los trabajadores para conocer mejor las causas del fenómeno y diseñar medidas eficaces. La patronal también insistió en la necesidad de poner en marcha el convenio firmado hace más de un año con las mutuas para derivar, de forma voluntaria, determinadas patologías traumatológicas con largas listas de espera en la sanidad pública, además de mejorar el funcionamiento del sistema de altas y bajas y la comunicación con las empresas.