¿Cómo preparamos a nuestras mascotas para el eclipse del 12 de agosto?

Marcos Gutiérrez REDACCIÓN

ASTURIAS

Dos gatos sentados junto a una ventana disfrutando de la vista exterior
Dos gatos sentados junto a una ventana disfrutando de la vista exterior Pexels

Pablo Colunga, vocal del Colegio de Veterinarios de Asturias, considera que perros y gatos, especialmente estos últimos, no van a sufrir demasiado los efectos de este fenómeno astronómico, si bien los canes más sensibles pueden experimentar algunas sensaciones similares a cuando se produce una tormenta, por lo que hay que tomar ciertas precauciones

31 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En apenas unos días podremos ver en la Península Ibérica el primer eclipse total desde 1905, el cual no volverá a repetirse en Asturias hasta dentro de más de un siglo. El fenómeno astronómico, que será visible al atardecer del 12 de agosto y alcanzará su momento de totalidad en torno a las 20.27 horas, ha generado mucha expectación.

Sin embargo, en nuestras ciudades y hogares los animales de compañía asisten a todos estos preparativos con la indiferencia propia de la ignorancia ante el evento. Pese a que los expertos creen que, especialmente en el caso de los animales acostumbrados a compartir su vida con los humanos, el efecto de este día no va a ser acusado, sí consideran que hay ciertas medidas que se deben tomar para evitar que experimenten una ansiedad innecesaria.

Pablo Colunga, vocal del Colegio de Veterinarios de Asturias, explica que las mascotas, en general, asistirán al eclipse de agosto poco más o menos como si estuvieran viviendo un día normal. Perros y gatos llevan tanto tiempo viviendo entre nosotros que apenas van a notar cambios en su rutina en cuanto el sol se cubra, algo que, además, va a darse de manera muy rápida, claramente insuficiente para que nuestros mejores amigos se percaten de que algo es diferente.

Este experto clínico de pequeños animales, lo primero que quiere aclarar a modo de recomendación para el día del eclipse es que, al igual que ocurre con los seres humanos, hay que «evitar que las mascotas miren directamente el eclipse», algo que, no obstante, «ellos realmente no lo van a hacer nunca instintivamente», a no ser que su tutor o cuidador los fuerce a ello.

Colunga apunta que «lo normal es que el eclipse no afecte para nada a la vida normal del perro o el gato y que sigan con su día a día habitual». En este sentido, cree que «en los gatos es menos frecuente aún que les afecte, porque son animales mucho más independientes y al final lo normal es que sigan con su vida normal».

No obstante, en el caso de los perros «sí que es verdad que les puede afectar un poquitín más», sobre todo en el caso de «perros que sean un poquitín más asustadizos, porque al final sí que les puede crear ciertos miedos, algo de confusión o ansiedad, parecido al que se genera cuando se tiran voladores por las fiestas o cuando hay una tormenta».

En estos casos, «hay muchos perros que lo que buscan es acercarse a su familia, o sea, al cuidador, meterse debajo de algunos sitios o irse corriendo a la cama». Este veterinario apunta que algunos canes pueden experimentar un incremento de los jadeos, si bien «lo normal es que no haya no haya mucho cambio en los animales».

En esta línea, indica que las mascotas, «al final, como viven dentro de casa están acostumbrados a esos cambios de luz repentina porque, por ejemplo, por la noche nos levantamos cuando ellos están a oscuras totalmente y encendemos la luz de golpe».

Esa aclimatación fruto de la convivencia durante milenios «hace también menos probable que el eclipse les afecte tanto, pero sí que habrá ciertas mascotas, sobre todo las que son un poquitín más asustadizas, que lo sufran como algo parecido a cuando llega una tormenta o hay voladores en las fiestas».

Los expertos también apuntan otros consejos de puro sentido común, tales como no ponerles gafas especiales para ver el eclipse, no sacar a pasear a nuestras mascotas mientras dure este fenómeno, no acercarlas a zonas donde haya grandes aglomeraciones (más por el bullicio que por el propio eclipse), cerrar cortinas o persianas y, en caso de que notemos que se sienten estresados o ansiosos, acompañarlos para que se calmen.