El Principado pretende mostrar su conocimiento en ámbitos como la minería, la investigación o los materiales
09 ago 2026 . Actualizado a las 11:51 h.El Palacio de Congresos y Exposiciones Ciudad de Oviedo acoge, a partir de este miércoles, el congreso «The Many Pathways to Space», una cita que reúne a 70 especialistas de diez países. En este foro, Asturias pretende postularse como una región clave en el desarrollo de la economía espacial, mostrando su conocimiento en ámbitos como la minería, la investigación o los materiales.
Momentos antes de la inauguración del congreso, el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha explicado que este encuentro servirá para impulsar el sector aeroespacial en Asturias y para posicionar al Principado de cara a la participación en la misión Artemis, que pretende llevar seres humanos a la Luna. El consejero ha señalado que, además del ámbito científico y de la investigación de materiales, en este sector ya se empieza a hablar de modelos industriales y de negocio en los que Asturias tendría encaje.
«Tecnológicamente está todo por hacer para un asentamiento estable en la Luna», ha afirmado Sánchez, quien ha indicado que Asturias puede aportar su conocimiento en asuntos relacionados con la minería terrestre para extrapolarlo a la espacial, así como en agricultura y salud de los astronautas. En este sentido, ha explicado que una de las cuestiones que habrá que trabajar es el componente psicológico o el transporte de personas en caso de enfermedad. Además, ha asegurado que en Asturias ya hay empresas que desarrollan productos aeroespaciales como autoclaves, antenas o piezas para telescopios y cohetes.
El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, ha asegurado que este congreso coloca a la institución y al Principado «en el centro de la investigación» de los grandes proyectos aeroespaciales. Asimismo, ha agradecido a la organizadora del congreso, la investigadora Noemí Pinilla, «todo el trabajo que está haciendo para colocar Asturias a la vanguardia de la investigación» en la carrera espacial.
Asturias aporta a esta tarea la trayectoria del Instituto de Ciencias y Tecnologías Espaciales de Asturias (ICTEA), así como la posibilidad de utilizar pozos mineros como el Pozo Santiago para convertirlos en lugares de investigación o realizar simulaciones de la vida en la Luna. «Es una realidad que cada vez interesa más y Asturias puede estar en una posición ventajosa», ha explicado.
La investigadora y organizadora del congreso, Noemí Pinilla, ha señalado que Asturias puede aportar «muchas cosas» a la economía espacial gracias al conocimiento de la Universidad de Oviedo y de las industrias que llevan «muchos años» trabajando en la región en aspectos como la gestión de la energía, el desarrollo de sistemas electrónicos, el estudio de cuerpos celestes, la medicina en el espacio o el desarrollo de materiales eficientes para construir una base en la Luna.
Finalmente, el exdirector del NASA Ames Research Center, Pete Worden, ha asegurado que «Asturias tiene todo» para ser un agente de la economía del espacio y ha puesto como ejemplo el desarrollo de la tecnología de utilización de recursos en Luxemburgo de la mano de iniciativas privadas. En Asturias, ha afirmado, hay mucha investigación y jóvenes que participan en nuevas compañías que «pueden aportar mucho» a este sector, particularmente en lo referido a los recursos para la Luna.
El Congreso
El congreso, que se prolongará hasta el viernes 7 de agosto, convertirá a Asturias en punto de encuentro de una comunidad científica e industrial de alto nivel, con especialistas procedentes de España, Luxemburgo, Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Japón, Alemania, Grecia, Turquía y Perú, además de treinta universidades, centros de investigación, empresas, firmas emergentes (startups) y agencias espaciales. Más de la mitad de los participantes llega desde fuera de la comunidad, lo que refuerza la proyección internacional del encuentro y su capacidad para generar redes de colaboración.
El programa combina ponencias científicas, diálogo institucional y visión industrial para abordar áreas clave de la carrera espacial contemporánea, como la defensa planetaria, la exploración lunar y marciana, la salud espacial, los hábitats en entornos extremos, la microgravedad, la basura orbital o las nuevas tecnologías de propulsión y nanosatélites.
Entre los participantes figuran referentes vinculados a instituciones como la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA), el CSIC, el German Aerospace Center (DLR), la Universidad de Tokio, la Universidad de Arizona, la Universidad Central de Florida o las universidades de Luxemburgo y Edimburgo. También intervendrán equipos españoles del Instituto de Astrofísica de Canarias, del Instituto de Astrofísica de Andalucía y de otros centros de investigación. Entre los congresistas figuran representantes de centros tecnológicos, startups deep-tech y empresas aeroespaciales, lo que otorga al evento un marcado carácter de transferencia de conocimiento hacia la industria, informa Europa Press.