Una ganadera consigue la incapacidad permanente total tras acreditarse el impacto conjunto de una hernia discal y otras patologías
ASTURIAS
La sentencia reconoce que la combinación de dolencias físicas y psíquicas le impedía seguir desempeñando una profesión de elevada exigencia física
05 ago 2026 . Actualizado a las 11:25 h.No todas las enfermedades incapacitan por sí solas, pero su efecto conjunto puede convertir en inasumibles las exigencias de determinados empleos. En profesiones donde la movilidad, la fuerza y la resistencia son imprescindibles, la acumulación de limitaciones funcionales puede hacer inviable la continuidad laboral. Y eso precisamente lo que le ha pasado a una ganadera asturiana.
El despacho Velázquez & Villa Abogados ha logrado que una trabajadora autónoma dedicada a la ganadería obtenga el reconocimiento de una Incapacidad Permanente Total para su profesión habitual, después de acreditarse que el conjunto de las patologías físicas y psíquicas que padecía le impedía continuar desarrollando una actividad caracterizada por una intensa exigencia física.
La trabajadora presentaba un cuadro clínico complejo protagonizado por una hernia discal lumbar y diversas patologías osteoarticulares de carácter degenerativo que afectaban a su movilidad y capacidad funcional. Estas dolencias le ocasionaban dolor persistente e importantes limitaciones para caminar, permanecer de pie, realizar esfuerzos físicos y manipular cargas, dificultando de forma significativa el desarrollo de su actividad profesional.
A estas afecciones se sumaba un cuadro ansioso-depresivo y un trastorno de la personalidad que intensificaban el impacto de los problemas físicos, afectando a su capacidad de adaptación, concentración y resistencia ante el esfuerzo continuado.
Las limitaciones que presentaba resultaban incompatibles con el ejercicio de la ganadería, una profesión que exige un importante esfuerzo físico y un elevado nivel de actividad durante toda la jornada. Entre sus funciones se encontraban el cuidado y ordeño del ganado, la limpieza de las instalaciones, la conducción de maquinaria agrícola, la manipulación de materiales y herramientas, así como continuos desplazamientos por terrenos irregulares, tareas que requieren una adecuada movilidad, fuerza y resistencia física.
Ante la imposibilidad de continuar ejerciendo su actividad profesional, la cliente acudió a Velázquez & Villa Abogados para valorar la posibilidad de solicitar el reconocimiento de una incapacidad permanente. Tras un estudio de su situación médica, personal y laboral, el despacho inició la correspondiente reclamación frente al Instituto Nacional de la Seguridad Social. Después de la negativa inicial de la administración, el procedimiento continuó por la vía judicial.
Finalmente, la Sección de lo Social número 2 de Oviedo estimó la demanda y reconoció a la trabajadora una Incapacidad Permanente Total para su profesión habitual de ganadera, con derecho a percibir una pensión equivalente al 55 % de su base reguladora, al considerar acreditado que las importantes limitaciones funcionales derivadas de sus patologías le impedían desarrollar las tareas fundamentales inherentes a esa actividad profesional.
La resolución judicial pone de relieve que, en materia de incapacidad permanente, no basta con valorar cada diagnóstico de forma aislada, sino que debe analizarse «el efecto acumulativo de todas las patologías y su incidencia real sobre las funciones concretas del puesto de trabajo», destacan desde el despacho. En este caso, la combinación de la hernia discal lumbar con el resto de patologías osteoarticulares y el cuadro ansioso-depresivo determinaba una pérdida de capacidad funcional incompatible con el ejercicio de una profesión de tan elevada exigencia física como la ganadería.
El pronunciamiento también confirma «la importancia de acreditar no solo la existencia de las enfermedades, sino especialmente las limitaciones funcionales que producen y su repercusión efectiva sobre las tareas propias de la profesión habitual, un aspecto determinante para el reconocimiento de una Incapacidad Permanente Total», explican los abogados.