Los jóvenes españoles reducen su capacidad para independizarse en diez puntos porcentuales en solo nueve años

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ASTURIAS

Imagen de archivo de una mujer mirando los carteles de viviendas en alquiler en una inmobiliaria de A Coruña
Imagen de archivo de una mujer mirando los carteles de viviendas en alquiler en una inmobiliaria de A Coruña Elena Vázquez

España es el país europeo donde más retrocede la tasa de emancipación, que se sitúa en el 31 %, muy lejos del 50 % de media de la UE

12 ago 2026 . Actualizado a las 13:50 h.

La situación laboral de los jóvenes españoles y su formación académica han mejorado considerablemente en los últimos años, pero su capacidad para emanciparse ha retrocedido diez puntos porcentuales en nueve años, pasando del 41 % en 2016 al 31 % en el 2025, muy lejos de la media europea que se mantiene en el 50 %. Esta es una de las conclusiones de un informe elaborado por CC.OO. y presentado este martes con motivo de la celebración del Día Internacional de la Juventud, mañana 12 de agosto, en el que se apunta que España es el país europeo donde más ha caído la tasa de emancipación desde el 2016.

La generación joven actual es «la más formada de la historia de España», ya que hace menos de cuatro décadas tan solo el 21 % de la población joven tenía un título educativo de nivel superior, mientras que en la actualidad, más de la mitad de los jóvenes, el 54,2 %, cuenta con FP superior o estudios universitarios. Esta proporción baja hasta el 48 % en el caso de los varones y se sitúa en el 61 % en el de las mujeres, según recoge EFE.

El informe considera que esta mayor apuesta educativa de las mujeres evidencia también una estrategia para mejorar sus oportunidades laborales, su empleabilidad y sus salarios.

Baja el paro, suben los salarios

Los niveles de paro de los jóvenes se han reducido en un contexto de crecimiento económico diversificado, en el que los salarios se han recuperado y el empleo es de mayor calidad. Así, la tasa de paro juvenil se situaba en el 40 % en 2013 y ha caído hasta el 16 % en el primer semestre de 2026, según los datos aportados por CC.OO., que explica que la brecha de desempleo entre hombres y mujeres jóvenes se ha reducido prácticamente por completo: 15,8 % entre los hombres y 16,4 % entre las mujeres.

Recuerda el informe que todas las franjas de edad sufrieron un importante ajuste en el poder adquisitivo de sus salarios entre 2008 y 2013, pero que fueron los jóvenes de 20 a 29 años los que sufrieron una de las mayores caídas: prácticamente perdieron una quinta parte del poder adquisitivo en esos cinco años.

Desde 2018, los jóvenes de 25 a 29 años son el colectivo que más incrementa su capacidad adquisitiva debido a la revalorización salarial vía subidas del SMI, creación de empleo a tiempo completo y una reforma laboral que ha beneficiado más a la población joven en su acceso a un contrato más estable.

Respecto a la tasa de temporalidad entre los jóvenes, pasa de niveles del entorno el 56 % en 2018 a un 32 % en el primer semestre de este año, aunque el informe llama la atención sobre la temporalidad en el sector público, con unas tasas que prácticamente duplican las del sector privado y que son especialmente elevadas para la población joven: 64 % frente al 28 %.

No obstante, persiste una importante brecha de género en el empleo a tiempo parcial: la tasa de parcialidad de las mujeres jóvenes es un 50 % superior a la de los hombres, una diferencia que, según el informe, corre el riesgo de cronificarse durante sus carreras laborales, especialmente cuando tengan que asumir tareas de cuidados.

La emancipación juvenil se retrasa

La tasa de emancipación en España para los s jóvenes de entre 18 y 34 años está lejos de la media europea del 50 % y sigue acrecentándose. Este problema no se limita a los jóvenes de 25 a 29 años, insiste el informe, que remarca que las dificultades para abandonar el hogar familiar se extienden hasta los 30 y 34 años, lo que convierte la emancipación tardía en un problema cada vez más generacional.

El acceso a la vivienda aparece como el principal obstáculo para que la mejora laboral se convierta en autonomía, ya que la compra resulta inaccesible para una parte importante de los jóvenes y el precio del alquiler continúa aumentando.

De esta forma, el informe dibuja una paradoja: una generación con más formación, menos paro, menor temporalidad y una recuperación de los salarios que tiene, sin embargo, cada vez más dificultades para convertir esas mejoras laborales en independencia económica y acceso a una vivienda