El Principado ha triplicado su porcentaje de residentes nacidos en el extranjero durante los últimos veinte años
13 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias permanece como uno de los territorios con menor proporción de población nacida en el extranjero de todo el país y, sin embargo, ha experimentado un crecimiento acelerado de sus flujos migratorios en las últimas dos décadas. Una de las características más singulares de la inmigración en la comunidad es que el nivel educativo promedio de los inmigrantes residente en Asturias es especialmente elevado, e incluso puede superar en términos relativos los índices de estudios superiores de la propia población autóctona.
Esta particularidad queda reflejada en el informe monográfico «La inmigración en España: retos, impacto y políticas», publicado por (Funcas) y coordinado por los economistas Raquel Carrasco y Raymond Torres. En el análisis dedicado a la demografía y a la selección educativa, elaborado por Gonzalo López Molina y Jesús Fernández-Huertas Moraga, se detalla que Asturias forma parte del reducido grupo de 13 provincias españolas donde el porcentaje de inmigrantes con formación universitaria o superior es más alto que el de los nativos. Frente a la tendencia general del país, donde la población española presenta en promedio un nivel educativo superior alcanzado (34,7% de titulados superiores frente al 24,5% entre los inmigrantes), Asturias muestra una selección positiva de los flujos migratorios. En el mapa de distribución del talento internacional, el Principado comparte esta posición diferenciada con territorios como A Coruña, Barcelona o Salamanca.
En su descripción de cómo ha evolucionado la inmigración en Asturias, el estudio muestra que en el año 2004 tan solo el 3,8% de los residentes en Asturias había nacido en el extranjero. Veinte años después, en 2024, este indicador se ha triplicado hasta situarse en el 10,3% de la población de la comunidad. Aún con todo ello, en la comparativa territorial, el Principadp se sitúa lejos de territorios que albergan ya un porcentaje elevado de innmigrantes, como las Islas Baleares (27,7%), Cataluña (23,8%), la Comunidad de Madrid (23,8%) o la Comunidad Valenciana (22,5%).
En términos de peso relativo sobre el total de la inmigración nacional, Asturias concentra el 1,2% del conjunto de residentes extranjeros en España. Por otro lado, en el ámbito de la natalidad, los datos de 2023 señalan que las mujeres inmigrantes en Asturias presentan índices de fecundidad más bajos que la media de su colectivo en el país. Si bien la tasa de fecundidad entre las madres nacidas en el extranjero (unas 30 gestaciones por cada 1.000 mujeres) supera a la de las nativas asturianas (alrededor de 22 por cada 1.000), el comportamiento reproductor de las mujeres inmigrantes en la región refleja una convergencia a la baja y un aplazamiento de la maternidad, alineándose con la tónica de bajas tasas de natalidad del norte peninsular.
Aportación a la economía
A nivel nacional, el informe de Funcas concluye que la inmigración se ha consolidado como un componente estructural imprescindible para la economía y la demografía española. Entre 2022 y 2025, el aporte de la fuerza laboral extranjera ha explicado el 47% del incremento acumulado del Producto Interior Bruto (PIB), respondiendo a un incremento de 1,8 millones de personas activas desde 2019. Este volumen de mano de obra ha permitido sostener la actividad en sectores con escasez de personal, como la hostelería, la construcción o los servicios, al tiempo que ha impulsado el desplazamiento de los trabajadores autóctonos hacia ocupaciones de mayor valor añadido y mejor retribuidas. Asimismo, en el plano demográfico, las entradas de población extranjera han compensado la contracción de la población nativa, siendo el único motor de crecimiento poblacional neto en el último decenio.
Para maximizar el impacto económico y social de estos flujos, las proyecciones del estudio (que apuntan a que la población nacida en el exterior podría alcanzar el 35% del total nacional en 2050) plantean la necesidad de articular políticas públicas orientadas a la integración laboral efectiva. Entre las propuestas destacan la aceleración de los trámites de homologación de títulos académicos para reducir los elevados niveles de sobrecualificación, la reducción de los plazos administrativos para la obtención de permisos de residencia y trabajo, la expansión de los servicios públicos de atención a la infancia y de cuidados de larga duración para elevar la tasa de empleo femenino, y el refuerzo de las vías legales de entrada adaptadas a las demandas del mercado de trabajo.