El calor deja ya 133 muertes en Asturias este verano: más de una al día desde mediados de mayo

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

Turistas se protegen del sol en Avilés
Turistas se protegen del sol en Avilés Paco Paredes | EFE

El sistema MoMo contabiliza 36 fallecimientos en mayo, 51 en junio, 33 en julio y 13 en lo que va de agosto, unas cifras que superan ampliamente las registradas en temporadas completas anteriores

18 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El calor se está cobrando en Asturias más de una vida al día. Desde el pasado 15 de mayo, fecha en la que el sistema de vigilancia MoMo sitúa el comienzo de la temporada de temperaturas estivales, se han registrado 133 fallecimientos atribuibles al exceso de calor en el Principado. Son 94 días de periodo contabilizado hasta ayer lunes, lo que arroja una media de 1,4 muertes diarias relacionadas con las altas temperaturas, quedando aún semanas de verano por delante.

La cifra convierte a la actual temporada en una de las más mortíferas de la última década en Asturias y supera ya los registros de varios veranos completos. El dato también refleja cómo se han concentrado los fallecimientos: 36 se produjeron en mayo, 51 en junio, 33 en julio y 13 en lo que va de agosto. Cabe explicar que el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), desarrollado por la Unidad de Vigilancia de la Mortalidad diaria del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, estima las defunciones atribuibles a las temperaturas excesivas a partir de los registros diarios de mortalidad y de las temperaturas observadas y previstas. El sistema tiene en cuenta, además, la población por grupos de edad y provincia.

Las 133 muertes contabilizadas hasta ahora contrastan con las cifras de los últimos años. En todo el periodo estival de 2025 se estimaron 68 fallecimientos atribuibles al exceso de temperaturas, mientras que en 2024 fueron 47. En 2023 se alcanzaron 92 muertes y en 2022 fueron 22. La serie de MoMo muestra también importantes diferencias entre temporadas. En 2021 se contabilizaron dos fallecimientos atribuibles al calor, frente a los 13 de 2020, los seis de 2019, los cuatro de 2018 y los 33 de 2017.

Aspecto de la playa asturiana de San Lorenzo de Gijón hoy a mediodía, que presentaba un lleno por los más de 25 grados de temperatura y los pocos días de sol en el principado.
Aspecto de la playa asturiana de San Lorenzo de Gijón hoy a mediodía, que presentaba un lleno por los más de 25 grados de temperatura y los pocos días de sol en el principado. Alberto Morante

Un verano todavía sin terminar

La evolución de este año resulta especialmente llamativa porque los 133 fallecimientos corresponden únicamente al periodo comprendido entre el 15 de mayo y el 17 de agosto. Agosto, con 13 muertes contabilizadas hasta ahora, todavía no ha terminado y, además, septiembre también forma parte del periodo de vigilancia estival. En este punto cabe recordar que el impacto del calor no se distribuye de forma homogénea y afecta especialmente a determinados grupos de población, entre ellos las personas mayores, quienes padecen enfermedades crónicas y otros colectivos vulnerables. Los episodios de temperaturas extremas pueden agravar patologías previas y aumentar el riesgo de complicaciones.

Ante las altas temperaturas, las autoridades sanitarias recomiendan beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar el alcohol y las bebidas azucaradas y mantener las viviendas lo más frescas posible. También aconsejan bajar las persianas durante las horas de mayor insolación, ventilar a primera o última hora del día y evitar salir a la calle o realizar ejercicio intenso durante las horas centrales, especialmente entre las 12.00 y las 17.00 horas. Las recomendaciones pasan también por adaptar la alimentación durante los días de más calor, con comidas ligeras basadas en frutas, verduras y ensaladas, y prestar especial atención a las personas mayores o dependientes que puedan tener más dificultades para hidratarse o protegerse de las altas temperaturas.