La sequía hace saltar las alarmas en el campo asturiano

J.C. REDACCIÓN

ASTURIAS

ASAJA Asturias

El maíz de forraje, base de la alimentación del ganado de leche, registra pérdidas de entre el 60% y el 80% de la producción habitual en la zona central

21 ago 2026 . Actualizado a las 11:46 h.

La sequía comienza a dejar su huella en el campo asturiano. El calor persistente y la falta de lluvias han hecho mella en los cultivos y los pastos, hasta poner bajo presión la alimentación del ganado y elevar los costes de las explotaciones.

En este contexto, ASAJA Asturias ha solicitado al Consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, la puesta en marcha de ayudas urgentes para compensar las pérdidas provocadas por la prolongada sequía y las altas temperaturas registradas durante los últimos meses en la región.

La organización agraria, representada por Ramón Artime, cifra entre el 60% y el 80% las pérdidas en el cultivo de maíz forrajero, fundamental para la alimentación del ganado de leche en Asturias. La zona central del Principado es la más afectada. «El maíz forrajero supone más del 70% de la ración de nuestras explotaciones. Sin él no se puede garantizar ni la viabilidad ni la competitividad de las granjas de leche asturianas», señala ASAJA Asturias.

La situación también afecta a los pastos. Su escasez está obligando a los ganaderos a comprar forraje en el mercado a precios elevados, con el consiguiente aumento de los costes de producción. Ante este escenario, ASAJA Asturias reclama al Principado una línea «inmediata» de ayudas directas para los ganaderos afectados por la pérdida de las cosechas de maíz y pastos. También solicita al Ministerio medidas fiscales y de financiación para las zonas más perjudicadas y que se agilicen los trámites para que las ayudas lleguen cuanto antes a los ganaderos.

«Si no se actúa ya, muchas explotaciones familiares no podrán asumir el sobrecoste de comprar toda la alimentación fuera y se verán obligadas a reducir cabaña o incluso a cerrar», concluye la organización.

Una crisis que se extiende por el norte

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) también ha alertado de que la sequía está afectando con fuerza al Norte de España y está dejando al vacuno sin hierba en agosto. La organización agraria ha reclamado la declaración de zonas afectadas gravemente por emergencia en las comarcas más perjudicadas.

COAG ha trasladado tanto a la Administración central como a los gobiernos autonómicos de la cornisa cantábrica una petición urgente de medidas de apoyo ante la grave crisis forrajera que atraviesan las explotaciones de vacuno de carne y leche de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y la vertiente cantábrica de Navarra.

Las persistentes olas de calor y la ausencia prolongada de lluvias durante las dos primeras semanas de agosto han agostado los prados naturales del norte y han dejado a miles de ganaderías sin la base de alimentación con la que cuentan cada verano. «Lo que en circunstancias normales serían praderas verdes hasta bien entrado el otoño presenta hoy un aspecto seco y amarillento, comparable al de pleno estío en zonas de secano», ha lamentado Isabel Vilalba, responsable de vacuno de la Ejecutiva de COAG.

Ante la falta de pasto, muchas ganaderías han comenzado a utilizar las reservas de forraje y hierba seca que tenían guardadas para el otoño y el invierno, mientras otras han empezado a suplementar con pienso en el monte y en los establos en pleno mes de agosto, varios meses antes de lo habitual.

COAG advierte de que esta situación compromete gravemente la planificación alimentaria de las explotaciones para los próximos meses. A ello se suma el encarecimiento de los insumos básicos: la paja de cereal ha aumentado su precio hasta un 32% en apenas dos meses y el heno y los concentrados mantienen también una tendencia al alza en los mercados del norte.

La organización agraria ha constatado que, ante la imposibilidad de asumir estos costes, un número creciente de ganaderos está estudiando o ya ha comenzado a enviar al matadero animales menos productivos o a desviejar antes de tiempo, con el objetivo de aliviar la carga ganadera sobre unos pastos que ya no pueden sostenerla.

COAG alerta de que esta descapitalización forzosa del sector puede tener efectos estructurales a medio plazo sobre la cabaña ganadera del norte de España. La organización considera que la situación constituye una «emergencia estructural y no de simple contratiempo estacional» y reclama a las administraciones competentes que declaren como zonas afectadas gravemente por emergencia las comarcas donde la sequía es más feroz.

Entre las medidas solicitadas figuran líneas de ayuda directa para la compra de forraje y cisternas de agua, bonificaciones y compensaciones de los sobrecostes derivados de la adquisición de paja, heno y concentrados, el suministro urgente de agua mediante cisternas y el refuerzo de las infraestructuras hídricas en las cuencas más castigadas.

COAG también reclama líneas de crédito blando y anticipos de la PAC para facilitar la tesorería de las explotaciones sin que tengan que recurrir a la venta anticipada o al desvieje forzoso de animales, así como coordinación interautonómica para la compra conjunta de forraje a gran escala y flexibilidad en los trámites administrativos y sanitarios para facilitar el movimiento y la comercialización de forraje entre regiones, informa Europa Press.

«No podemos permitir que, por no actuar a tiempo, el sector se vea obligado a desprenderse de cabezas de ganado que ha costado generaciones construir. Lo que está en juego no es sólo la renta de este verano, sino la viabilidad futura de la ganadería extensiva en todo el norte de España», ha subrayado Vilalba.