Los rescates se disparan en Asturias en 2026: el SEPA suma un 28% de intervenciones más que la media de la última década

J.C. REDACCIÓN

ASTURIAS

Imagen de archivo de un rescate del helicóptero del SEPA
Imagen de archivo de un rescate del helicóptero del SEPA SEPA

El 62,4% de las actuaciones se concentró entre el 1 de junio y el 18 de agosto, con 110 intervenciones estivales resueltas mediante medios aéreos

19 ago 2026 . Actualizado a las 21:36 h.

El Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) ha realizado 197 intervenciones de rescate y auxilio entre el 1 de enero y el 18 de agosto de 2026, un 28,1% más que la media interanual registrada durante los últimos diez años. Las actuaciones se han desarrollado en distintos entornos del Principado, entre ellos la montaña, el medio rural, las playas, las zonas costeras, los cascos urbanos, el medio marítimo, los ríos, embalses y lagos.

La actividad se ha concentrado especialmente durante el periodo estival. Entre el 1 de junio y el 18 de agosto se registraron 123 intervenciones, el 62,4% del total contabilizado en lo que va de año. En el resto del año se contabilizaron 74 actuaciones. La concentración de intervenciones durante estos meses coincide con el periodo de mayor utilización de los espacios naturales asturianos y con una mayor actividad turística, deportiva y recreativa al aire libre.

Los medios aéreos intervienen en el 89,4% de los rescates estivales

De las 123 intervenciones realizadas entre el 1 de junio y el 18 de agosto, 110 se resolvieron mediante medios aéreos y 13 por tierra. Los medios aéreos, con helicóptero, representaron así el 89,4% de las actuaciones estivales, frente al 10,6% de los medios terrestres.

El dispositivo aéreo del SEPA combina helicóptero medicalizado y aeronaves multifunción para «adaptar los medios movilizados a las características y complejidad de cada intervención», según explican desde el Principado. El helicóptero medicalizado está equipado para realizar operaciones de rescate y evacuación sanitaria y dispone de grúa de rescate, lo que permite «intervenir en paredes, barrancos, acantilados, zonas de vegetación densa y otros emplazamientos donde no es posible realizar una toma de tierra convencional».

Desde el Gobierno autonómico señalan que «la capacidad aérea es escalable y permite movilizar una segunda aeronave con personal especializado y material de rescate cuando las características de una emergencia lo requieren». De este modo, añaden, pueden distribuirse las funciones de acceso, rescate, apoyo y evacuación.

Un grupo especializado para rescates de elevada complejidad

El Grupo de Rescate del SEPA está integrado por especialistas con formación específica para intervenir en entornos de alta complejidad y riesgo. Los bomberos-rescatadores cuentan con preparación multidisciplinar para actuar en montaña, medio rural y medio acuático, así como en operaciones técnicas y escenarios verticales o de difícil acceso.

Su capacitación incluye técnicas de progresión y rescate con cuerda, maniobras de descenso y ascenso, operaciones de grúa y apoyo de patín, técnicas de evacuación en terreno vertical, manejo de camillas y sistemas de rescate y procedimientos específicos de intervención con helicóptero, detallan desde el Gobierno autonómico.

El grupo trabaja integrado con el helicóptero medicalizado y cuenta con médico-rescatador, lo que permite «iniciar la valoración y atención sanitaria en el mismo lugar del accidente, incluso cuando los recursos sanitarios convencionales no pueden acceder».

Grúa, apoyo de patín y aproximación terrestre

El Principado precisa que la grúa del helicóptero permite acceder y evacuar personas en lugares donde no es posible aterrizar ni realizar una aproximación convencional. Los rescatadores pueden descender hasta el punto donde se encuentra la persona afectada y, una vez realizada la asistencia y asegurada, proceder a su izado hasta la aeronave.

El apoyo de patín permite aproximar la aeronave a determinados terrenos donde no es posible efectuar un aterrizaje convencional y facilita el desembarco del equipo de rescate y del médico-rescatador en zonas de montaña o espacios reducidos.

Cuando la orografía, la vegetación o las condiciones meteorológicas impiden una aproximación directa, la aeronave puede dejar a los rescatadores en un punto accesible para que continúen por tierra. «Una vez localizada y atendida la persona afectada, el helicóptero puede volver a intervenir para completar la evacuación», añade el Ejecutivo.

Los especialistas también están capacitados para utilizar técnicas de cuerda y progresión vertical, que pueden combinarse con operaciones aéreas en paredes, barrancos, canales, cavidades y otros escenarios donde el acceso convencional resulta inviable.

Asistencia sanitaria y evacuación aérea

Una de las capacidades del Grupo de Rescate es la integración de la asistencia sanitaria urgente en el propio dispositivo de rescate. El helicóptero medicalizado incorpora un médico-rescatador que puede acceder junto con los especialistas hasta la persona afectada y comenzar la atención sanitaria en el lugar del accidente.

La asistencia puede incluir valoración clínica, analgesia, inmovilización de lesiones, estabilización y preparación para la evacuación, en función de las necesidades de cada intervención.

Una vez realizada la valoración y asistencia inicial, la evacuación se adapta a las condiciones del terreno y al estado de la persona afectada. Puede realizarse mediante grúa, camilla, triángulo de rescate u otros sistemas técnicos hasta la aeronave. Cuando las condiciones lo permiten, la persona puede ser trasladada directamente mediante el helicóptero medicalizado hacia la red hospitalaria.

650 profesionales y tres helicópteros

La capacidad especializada del Grupo de Rescate se integra en una estructura operativa permanente que permite prestar servicio en todo el territorio asturiano. El SEPA cuenta con 650 profesionales, 533 bomberos, 19 parques de bomberos, 187 vehículos y tres helicópteros.

El presupuesto del SEPA supera los 53,1 millones de euros y permite mantener y desarrollar los recursos humanos, materiales y tecnológicos necesarios para garantizar una respuesta permanente y especializada ante las emergencias.