Los artículos incumplían las exigencias legales de seguridad
22 ago 2026 . Actualizado a las 13:47 h.La Dirección General de Consumo del Principado ha retirado y destruido durante este año 7.577 juguetes que incumplían las exigencias legales de seguridad dentro de sus actuaciones ordinarias de vigilancia e inspección con el objetivo de evitar riesgos para la seguridad infantil derivados de productos que no cumplen a la normativa vigente.
Las inspecciones se han desarrollado tanto en empresas mayoristas dedicadas a la distribución como en establecimientos minoristas, especialmente bazares de distintas localidades asturianas, con una mayor incidencia en la zona central, y una parte significativa de las actuaciones en comercios minoristas tuvo su origen en denuncias trasladadas por la Guardia Civil al Servicio de Consumo.
Del total de productos destruidos, según recoge Efe, 5.998 fueron localizados en distribuidores, 1.200 en establecimientos minoristas y bazares, y otros 379 fueron retirados durante la Feria Internacional de Muestras de Asturias, que pudieron ser detectados gracias a la red de alertas del Ministerio.
Una vez detectados en el mercado, los servicios de Consumo procedieron a la retirada y destrucción de los artículos entre cuyos principales riesgos figura la posible ingestión de piezas pequeñas desprendibles, con el consiguiente peligro de asfixia o ahogamiento, según ha informado el Gobierno asturiano.
Se trata de artículos que no cumplen la normativa vigente porque tienen una apariencia engañosa y tienen forma, color o olor de alimentos y pueden llevar a confusión entre los niños pequeños y poner en peligro su seguridad, por ejemplo, al imitar tabletas de chocolate, frutas o patatas, según ha explicado el director general de Consumo, Faustino Zapico.