El coste de levantar la persiana para un pequeño negocio asturiano: 112 euros al día
ASTURIAS
UPTA cifra en más de 32.000 euros anuales el coste de mantener abierto un negocio sin asalariados y con un local alquilado
25 ago 2026 . Actualizado a las 13:46 h.Cada jornada de apertura supone alrededor de 112 euros de costes antes de que el autónomo obtenga un solo euro por su trabajo. Mantener la actividad supone 2.680 euros mensuales y 32.160 euros al año, según el análisis realizado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) sobre el coste estructural de mantener abierto un pequeño negocio en Asturias en 2026.
El cálculo toma como referencia un autónomo persona física, sin trabajadores asalariados, con un local comercial alquilado y una apertura media de 5,5 días a la semana. Para el alquiler se establece un coste mensual de 1.200 euros, una cifra situada dentro de los rangos analizados por UPTA para los principales núcleos urbanos del Principado.
112 euros cada vez que se levanta la persiana
Con una actividad media de 5,5 días semanales, el pequeño negocio permanece abierto aproximadamente 286 días al año. Los 32.160 euros de costes estructurales anuales equivalen, por tanto, a unos 112 euros por cada jornada de apertura.
Cada mañana que el autónomo levanta la persiana ya tiene que afrontar alrededor de 112 euros de gastos antes de empezar a generar renta para sí mismo. UPTA subraya que no se trata de salario ni de beneficio, sino del coste de poder abrir y trabajar.
El desglose mensual y anual de los costes es el siguiente: alquiler del local, 1.200 euros al mes y 14.400 al año; cotización al RETA, 300 y 3.600 euros; electricidad, 250 y 3.000 euros; agua, 40 y 480 euros; telefonía e internet, 60 y 720 euros; gestoría y administración, 100 y 1.200 euros; seguros, 70 y 840 euros; software, TPV y servicios digitales, 60 y 720 euros; gastos y comisiones bancarias, 60 y 720 euros; limpieza y consumibles, 100 y 1.200 euros; mantenimiento y pequeñas reparaciones, 100 y 1.200 euros; tasas, residuos y gastos administrativos, 60 y 720 euros; alarma y seguridad, 50 y 600 euros; protección de datos y servicios profesionales, 30 y 360 euros; desplazamientos vinculados a la actividad, 100 y 1.200 euros; y reposición y amortización de equipos, 100 y 1.200 euros. El total asciende a 2.680 euros mensuales y 32.160 euros anuales.
El alquiler, la Seguridad Social y la electricidad concentran dos tercios del gasto
El local constituye el principal coste. Con un alquiler de referencia de 1.200 euros mensuales, supone 14.400 euros al año y representa cerca del 45% de toda la estructura analizada.
Al sumar alquiler, cotización al RETA y electricidad, estos tres conceptos alcanzan los 21.000 euros anuales, algo más del 65% de todos los costes. A ellos se añaden otros gastos que, individualmente, pueden parecer menores, pero que acumulados tienen un peso considerable, como gestoría, seguros, comunicaciones, mantenimiento, servicios bancarios, limpieza, seguridad, herramientas digitales, tasas y reposición de equipos.
2.680 euros cada mes sin tener un solo asalariado
El pequeño negocio analizado tiene que afrontar 2.680 euros mensuales de costes, equivalentes a 32.160 euros al año. Además, no tiene trabajadores contratados, por lo que no hay salarios ni cotizaciones empresariales de una plantilla incluidos en estas cifras. Se trata exclusivamente de la estructura necesaria para que una sola persona autónoma pueda desarrollar su actividad.
UPTA considera que la realidad económica de los pequeños negocios debe analizarse comenzando por sus costes. En el supuesto de referencia utilizado para Asturias, mantener la actividad supone 2.680 euros al mes, 32.160 euros al año y alrededor de 112 euros por cada uno de los 286 días de apertura.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, señala que «cada mañana que un pequeño negocio asturiano levanta la persiana empieza con más de 100 euros de gastos. Antes de generar renta para sí mismo tiene que pagar el local, la Seguridad Social, la energía, los seguros, la gestoría y toda la estructura necesaria para poder trabajar».
«Por eso no podemos analizar la situación de los autónomos únicamente a partir de su facturación. En el supuesto que hemos analizado hablamos de más de 32.000 euros al año sin tener un solo trabajador contratado. Esa es la presión económica de partida que soportan muchos pequeños negocios antes de obtener un euro por su propio trabajo», concluye Abad.