El Principado lidera la lectura en España y se sitúa en el podio en Ciencias mientras la brecha académica se estrecha a nivel general por el empeoramiento del alumnado de mayor nivel socioeconómico
09 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Informe PISA 2025, elaborado por la OCDE, ha registrado un empeoramiento generalizado en las competencias del alumnado a escala internacional, un retroceso que también se ha dejado sentir en Asturias pero con particularidades. A pesar de este contexto de bajada de resultados, la comunidad ha logrado mantenerse a la cabeza del país en el conjunto de las áreas analizadas y el estudio destaca, además, que el Principado presenta una de las tasas de exclusión (esto es, el porcentaje de estudiantes de 15 años que quedan apartados de la prueba por motivos justificados, como padecer discapacidades físicas o intelectuales severas o no dominar el idioma del examen) más reducidas del Estado, con un 2%, de este modo se aseguran que los datos reflejen la realidad de la totalidad del alumnado y no sólo la de un grupo seleccionado.
En las pruebas de conocimiento, Asturias ha alcanzado los 471 puntos en competencia lectora, situándose como la puntuación más alta del ámbito nacional y superando la media de España (451 puntos) y el promedio de la OCDE (461 puntos). En matemáticas, la comunidad ha registrado 468 puntos, colocándose en la cuarta posición estatal con 11 puntos más que el promedio nacional (457) y por encima de los 463 puntos de la OCDE. En la prueba de resolución computacional de problemas, el alumnado asturiano ha alcanzado los 503 puntos, frente a los 500 de la OCDE y los 499 del conjunto nacional. Asimismo, en ciencias (que es la materia evaluada como competencia principal en esta edición), el Principado ha obtenido 492 puntos, ocupando el tercer puesto español, solo por detrás de Madrid (495) y Castilla y León (493), y superando los 482 puntos de la OCDE. Por su nivel global, Asturias se asemeja en su rendimiento a países comunitarios como Alemania (486 en ciencias), Francia (483) o Suecia (485).
En cuanto a la evolución temporal, Asturias muestra tendencias divergentes según la disciplina evaluada. En competencia científica, la comunidad ha mantenido una trayectoria estable en comparación con los datos de 2022, mostrando resistencia ante los descensos sufridos en otros territorios. En matemáticas y lectura, los resultados confirman una tendencia a la baja alineada con el contexto general, si bien en comprensión lectora el descenso asturiano ha sido más moderado que el desplome medio registrado en España, donde la pérdida acumulada ha alcanzado los 23 puntos. Paralelamente, el informe de la OCDE constata que el estrechamiento general de las brechas de rendimiento no se ha debido a una mejora del alumnado de entornos desfavorecidos, sino a que los alumnos de contexto socioeconómico alto han empeorado más sus calificaciones.
La validez de la muestra asturiana contrasta con los problemas de representatividad surgidos en otras comunidades autónomas. Mientras que Asturias cumplió los estándares de la OCDE, territorios como Cataluña no disponen de desglose separado debido a que su tasa de exclusión se elevó al 23,2 %, superando el límite del 5 % permitido, mientras que Murcia figura con un asterisco por registrar un 12,7 % de exclusiones. En lo referente al clima en el aula, el estudio señala que Asturias registra un índice de sentido de pertenencia de 0,58 y una perseverancia de 0,31, acompañados por un ambiente disciplinario en las clases de ciencias más propicio para el estudio que las medias internacionales. Sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA), el análisis señala que los alumnos que emplean chats de IA para tareas escolares obtienen rendimientos inferiores en ciencias respecto a quienes no recurren a ellos. Ante estas cifras, la consejera de Educación, Eva Ledo, ha valorado que «el alumnado asturiano se encuentre en los puestos de cabeza», aunque ha pedido «prudencia al detectarse una bajada generalizada en el rendimiento». Ledo ha achacado esta evolución a «una combinación de factores como la transformación en los hábitos de atención y de lectura del alumnado, la complejidad creciente y heterogeneidad de las aulas e incluso secuelas derivadas de la pandemia», recordando que la planificación del curso potencia la lectura por ser «el elemento vehicular a través del cual el alumnado adquiere todas las demás competencias».
En el balance general, España se sitúa en la franja media de la OCDE con 477 puntos en ciencias, 457 en matemáticas y 451 en lectura, ubicándose por detrás de los países líderes. La clasificación internacional continúa encabezada por economías asiáticas, como B-S-J-Z (China), que lidera ciencias con 597 puntos, y Singapur, a la cabeza en lectura con 535 puntos. En el ámbito europeo, destacan países como Estonia, con 527 puntos en ciencias, frente a los cuales España mantiene una distancia considerable.