Asturias presenta una brecha de más de 8.000 euros entre sus concejos de mayor y menor renta
ASTURIAS
Cada habitante de Oviedo presenta una renta imponible media 2.261 euros superior a la de Gijón, lo que supone un 15,8% más
16 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias presenta una notable brecha económica entre sus municipios. La renta imponible media por habitante supera los 16.500 euros en Oviedo, el concejo con la cifra más alta de la región, mientras que en Piloña apenas alcanza los 8.436 euros. Entre ambos extremos hay una diferencia de 8.102 euros por vecino, según la estadística elaborada por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) a partir de los microdatos de las declaraciones del IRPF correspondientes a 2023.
El análisis, que incluye 31 concejos asturianos de más de 5.000 habitantes, sitúa a Oviedo, Castrillón, Gijón y Llanera como los únicos municipios cuya renta imponible por habitante supera la referencia nacional, fijada en 13.569 euros. La capital encabeza la clasificación con 16.538 euros, seguida de Castrillón, con 15.731; Gijón, con 14.277, y Llanera, con 14.140.
La distancia entre las dos principales ciudades asturianas es también significativa. Cada habitante de Oviedo presenta una renta imponible media 2.261 euros superior a la de Gijón, lo que supone un 15,8% más. A partir de Llanera, todos los concejos analizados quedan ya por debajo de la media nacional.
La lista continúa con Navia, que alcanza los 13.347 euros por habitante; Noreña, con 13.331; Siero, con 13.282; Carreño, con 13.096, y Avilés, con 13.001. En la parte baja aparecen Salas (8.675 euros), Tineo (8.514) y Piloña (8.436), que cierra la clasificación.
Pese a estas diferencias, el conjunto de los municipios estudiados presenta una renta media ligeramente superior a la española. Los 31 concejos reúnen 937.682 habitantes y registran una renta imponible agregada de 13.745 euros por residente, 176 euros más que la referencia nacional utilizada por Fedea.
La fotografía cambia, además, cuando se observa únicamente la renta de quienes presentan declaración. En este caso, Castrillón se coloca en cabeza de Asturias, con 27.508 euros por declarante, por delante de Oviedo (26.793), Llanera (25.481) y Gijón (24.879). La media española en este indicador se sitúa en 25.308 euros.
Pero el nivel de renta no cuenta toda la historia. La estadística de Fedea permite analizar también cómo se distribuyen los ingresos dentro de cada territorio mediante el índice de Gini. La media española de los municipios analizados se sitúa en 0,5167. En Asturias, 23 de los 31 concejos presentan un nivel de desigualdad inferior a esa referencia, aunque las diferencias son muy importantes entre municipios.
El caso de Noreña resulta especialmente llamativo. Con una renta de 13.331 euros por habitante, prácticamente idéntica a la de Navia, presenta un Gini de apenas 0,410, el más bajo de toda la clasificación. También aparecen entre los concejos con una distribución más igualitaria Lena (0,412), Mieres (0,424), Aller (0,430), Gozón (0,432), Langreo (0,438) y Siero (0,440).
En el extremo contrario se encuentran Piloña (0,657) y Navia (0,651), los dos municipios con mayor desigualdad de los analizados. El caso de Navia es especialmente significativo porque combina un nivel de renta relativamente elevado (es el quinto concejo asturiano por ingresos por habitante) con una fuerte concentración de los recursos. Según Fedea, el 1% de los declarantes con mayores ingresos concentra el 21,5% de toda la renta del municipio.
Piloña ofrece un contraste diferente. Es el concejo con menor renta media de la clasificación, con 8.436 euros por habitante, y al mismo tiempo el que presenta el Gini más elevado. En este municipio, el 20% de los contribuyentes con mayores ingresos acumula el 70,7% de la renta total.
Entre las tres grandes ciudades asturianas también existen diferencias. Avilés registra el reparto más equilibrado, con un índice de Gini de 0,445, por delante de Oviedo (0,461) y Gijón (0,466). La capital destaca además por su evolución reciente: entre 2022 y 2023, su desigualdad se redujo un 9,12%, una de las diez mayores caídas entre los 145 municipios españoles de más de 50.000 habitantes.