El consejero de Hacienda traslada la concreción de esa reforma al proyecto de presupuestos para 2027
18 sep 2026 . Actualizado a las 13:30 h.El consejero de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos, Guillermo Peláez, ha eludido este viernes concretar la anunciada nueva reforma fiscal para beneficiar a las clases medias y compensar el efecto de la inflación sobre unos salarios que no evolucionan al ritmo de los precios, una iniciativa para la que IU/CA, socio de gobierno del PSOE, ve «una base común», pero con condiciones.
Durante su comparecencia ante la comisión correspondiente de la Junta General para informar a petición del PP sobre esas nuevas medidas tributarias, Peláez ha trasladado la concreción de esa reforma al proyecto de presupuestos para 2027 que se ha comprometido a remitir a la Cámara para su debate y aprobación antes de lo que lo hizo el año pasado, cuando lo trasladó el 1 de diciembre.
Así, el consejero ha evitado especificar cuales serán las nuevas medidas tributarias que se incorporarán a unas cuentas públicas en las que están «trabajando» los dos socios de gobierno y que, a juicio de los grupos de PP, Vox y Foro, serán más que probablemente desveladas por el presidente del Principado, Adrián Barbón, durante el debate sobre el estado de la región que se celebra la próxima semana.
Para la diputada de IU/CA Delia Campomanes, durante «buena parte» de la legislatura la política fiscal de su grupo «coincidió» con la del PSOE y se demostró que se puede «aliviar a la mayoría social sin regalar recursos públicos a quienes no lo necesitan», una coincidencia que les gustaría mantener hasta el final del mandato pese a que, con el anuncio de esa reforma, se abrió «una discrepancia» que no se puede ocultar.
«Queremos seguir acordando con el PSOE una política fiscal de izquierdas porque hay una base común y precedentes que funcionan, pero el orden importa», ha advertido al consejero de Hacienda. Para la parlamentaria de la coalición, la reforma «se puede estudiar», pero sin que sea en ningún caso «una rebaja fiscal general» y sin que la reducción de ingresos por parte del Principado «sea un fin en sí mismo» ni una respuesta a la demanda de la patronal dado que, a su juicio, «devolver unos euros a quienes tienen una posición desahogada» no compensa la carencia de recursos para atender los servicios públicos
Su formación, ha asegurado, no apoyará rebajas generalizadas que beneficien a rentas altas o grandes patrimonios y sí contemplaría actualizar algunos umbrales cuando se constate un efecto real de la inflación o mejorar deducciones para gastos esenciales que deberían ir acompañados de una memoria económica, garantizar la progresividad y garantizar suficiencia financiera para las políticas públicas.
Para el parlamentario popular Andrés Ruiz, el anuncio de esa rebaja fiscal para las clases viene condicionado por la inminencia de las elecciones autonómicas tras una legislatura en la que el Gobierno se ha negado a deflactar el IRPF para compensar el efecto de la inflación, ha situado el tipo impositivo para las rentas de 33 a 53.000 euros entre las más altas de España y ha aplicado un conjunto de deducciones que, ha subrayado, no son «un hecho singular» y solo benefician a uno de cada cinco contribuyentes.
En la misma línea, el representante de Vox Gonzalo Centeno ha considerado la denominada vía fiscal asturiana «un eslogan rimbombante con efectos muy limitados» de un gobierno que «ahora» se da cuenta del efecto de la inflación en las clases medias y bajas, lo he atribuido al hecho de que «galopan a golpe de encuestas» y han constatado que están perdiendo «votos a raudales» en ese ámbito, informa Efe.