Asturias tiene 658 MW de capacidad eléctrica disponible para nuevas demandas: la segunda mayor bolsa de España

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

Subestación eléctrica
Subestación eléctrica Ministerio de Transición Ecológica

Red Eléctrica ya ha comenzado las obras de la subestación de Cardoso, en Carreño, una infraestructura que marca el inicio de la construcción del Anillo Central Asturiano

14 oct 2026 . Actualizado a las 14:13 h.

Asturias dispone de una de las mayores bolsas de capacidad eléctrica disponible de España para atender nuevos consumos. En concreto, la red de distribución del Principado contaba en marzo de 2026 con 658 megavatios (MW) libres para nuevas demandas, una cifra que sitúa a Asturias entre los territorios con más margen disponible del país. Solo Lugo, con 1.053 MW, presentaba una bolsa superior. Por detrás aparecen Valencia, con 546 MW; Navarra, con 453; Madrid, con 435, y Murcia, con 413.

El dato resulta relevante en un momento en el que la propia red eléctrica se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la electrificación de la economía. La Fundación Renovables, autora del informe Redes de distribución 2026, advierte de que la infraestructura funciona como un cuello de botella para incorporar nueva demanda, conectar proyectos y avanzar en la sustitución de combustibles fósiles por electricidad.

La situación asturiana contrasta además con la evolución del conjunto de España. Entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, la capacidad de demanda disponible en las principales redes de distribución pasó de 9.340 a 5.990 MW, lo que supone una caída del 35,9% en apenas seis meses. Al mismo tiempo, la potencia ya ocupada aumentó de 87.010 a 91.710 MW, un 5,4% más. La bolsa libre no está, sin embargo, repartida de forma homogénea. Los 658 MW de Asturias representan aproximadamente el 11% de toda la capacidad de demanda disponible en las redes analizadas en marzo.

Por otro lado, que exista capacidad disponible no significa que toda ella pueda utilizarse de forma inmediata en cualquier punto. El estudio explica que la capacidad de acceso depende del nudo concreto, la distribuidora y el nivel de tensión de la red, y distingue entre la potencia ocupada, la concedida y la realmente libre para nuevos usuarios.

El problema nacional, de hecho, no es tanto que la red esté físicamente funcionando al máximo como que buena parte de su capacidad se encuentra comprometida administrativamente. El informe calcula una saturación del 93,9% de la capacidad de acceso a la demanda en marzo de 2026, frente al 90,3% de septiembre del año anterior. Al mismo tiempo, señala la paradoja de que los cerca de 6 GW libres convivan con una capacidad total controlada por las distribuidoras de unos 98 GW, muy por encima de la demanda instantánea máxima peninsular, cercana a 40 GW.

El documento considera que buena parte del atasco procede de una «saturación contractual»: existen numerosos permisos de acceso reservados para proyectos que pueden no estar suficientemente maduros, mientras otras iniciativas encuentran dificultades para conseguir conexión. Alrededor del 84% de los nudos de distribución presenta, según datos de AELEC recogidos en el informe, algún grado de saturación administrativa por las solicitudes de acceso.

La capacidad disponible en el Principado es clave ante las inversiones industriales que Asturias aspira a captar y desarrollar en los próximos años. La propia evolución de la red de transporte apunta en esa dirección. Red Eléctrica ya ha comenzado las obras de la subestación de Cardoso, en Carreño, una infraestructura que marca el inicio de la construcción del Anillo Central Asturiano.

El proyecto está concebido para reforzar la red de transporte en la zona central, donde se concentra buena parte de la actividad industrial y urbana del Principado, y para facilitar tanto la llegada de nuevos proyectos como la descarbonización de los existentes. La subestación de Cardoso supondrá una inversión de 26,5 millones de euros y está previsto que las obras se prolonguen durante unos 18 meses. El conjunto del Anillo Central supera los 260 millones de euros de inversión y permitirá, según las previsiones manejadas por las administraciones, duplicar la capacidad eléctrica de la zona central de Asturias.

La planificación eléctrica aprobada hasta 2030 contempla en Asturias 78 nuevos puntos de conexión, nueve nuevas subestaciones y actuaciones de ampliación en otras cinco. El resultado perseguido es duplicar la capacidad actual de la red y dar cobertura a proyectos vinculados a la electrificación industrial, el hidrógeno y el amoníaco verde, la fabricación de componentes para baterías, las obleas de silicio o los centros de procesamiento de datos, además de facilitar procesos como la electrificación de las instalaciones de ArcelorMittal en Avilés.

En ese sentido, el Anillo Central resulta especialmente relevante para algunas de las grandes inversiones que se plantean en Asturias. ArcelorMittal, por ejemplo, necesita disponer de potencia suficiente para avanzar en su proyecto de horno eléctrico en Avilés, mientras que iniciativas relacionadas con el hidrógeno verde o la actividad de Asturiana de Zinc están igualmente condicionadas por la disponibilidad de red. La propia AZ recibió hace dos años el rechazo a una solicitud de 3 MW adicionales de potencia, una decisión que puso de manifiesto las dificultades que puede generar la limitada capacidad disponible.