Vivienda y alimentos absorben la mitad del presupuesto de las familias asturianas

ASTURIAS

Vista de los precios en el mercado de El Fontán de Oviedo
Vista de los precios en el mercado de El Fontán de Oviedo j.l.cereijido | EFE

El gasto en necesidades básicas frena la capacidad de ahorro en el Principado tras años de constantes subidas de precios

07 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El presupuesto de las familias asturianas continúa fuertemente condicionado por los costes de las necesidades más básicas. En un contexto socioeconómico marcado en los últimos años por el impacto de las constantes subidas de precios, la vivienda y los alimentos suponen la mitad del gasto de los asturianos. Esta circuinstancia tiene efectos importantes ya que al centrarse el dinero en partidas esenciales se reduce de forma significativa el margen de maniobra de los hogares para hacer frente a otros desembolsos de carácter discrecional, como el ocio, la cultura o el ahorro o los imprevistos.

Así lo reflejan las cifras definitivas de la Encuesta de Presupuestos Familiares publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que diferencian entre el gasto medio por hogar y el gasto medio por persona para ajustar los resultados a la estructura demográfica de cada territorio. Mientras que el gasto por hogar mide el presupuesto global de una vivienda, el gasto por persona divide dicho importe entre sus integrantes, lo que permite corregir el sesgo que genera el menor tamaño medio de la familia asturiana. En la distribución por partidas en Asturias, el apartado de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles representa un 32% de la estructura del gasto, lo que equivale a 10.047,18 euros anuales por hogar (4.559,32 euros por persona). Le sigue la alimentación y bebidas no alcohólicas, con un 18% del presupuesto, traducido en 5.701,10 euros por vivienda (2.587,11 euros per cápita). De este modo, ambas partidas suman conjuntamente un 50% del total disponible. El resto de la cesta de consumo se distribuye entre la hostelería (10%), el transporte (9%), el ocio y la cultura ( 5%), el vestido y calzado (5%), la sanidad (4%) y otros bienes y servicios de menor cuantía.

La evolución temporal del gasto en el Principado muestra una trayectoria caracterizada por la estabilidad previa a la pandemia, una contracción acusada en 2020 y un rápido repunte posterior alimentado por la inflación. Entre los años 2016 y 2019, tanto el gasto per cápita como el familiar mantuvieron una línea de crecimiento moderado y constante. En 2020, coincidiendo con las restricciones sanitarias y la menor actividad económica, el gasto medio por persona experimentó un desplome notable al caer de los 12.000 euros habituales. Sin embargo, la posterior recuperación de los hábitos de consumo y, de forma especial, el encarecimiento generalizado de la energía, las materias primas y los servicios entre 2021 y 2024 impulsaron el indicador hasta máximos históricos. En el último ejercicio analizado, esta tendencia al alza se ha estabilizado: el gasto medio por hogar en Asturias se sitúa en 31.381,84 euros con una variación anual del 0,00 %, mientras que el gasto medio por persona alcanza los 14.240,80 euros tras registrar un ligero avance del 0,10 % respecto al año anterior.

En la comparativa con el resto de territorios de España, la posición de Asturias varía en función del indicador que se examine debido a sus particularidades demográficas muy marcadas por el envejecimiento y el hecho de Asturias sea una comunidad con un elevado porcentaje de hogares de una sola persona. En lo referente al gasto medio por hogar, los 31.381,84 euros del Principado quedan por debajo de la media nacional, fijada en 35.100,71 euros. Sin embargo, al medir el gasto medio por persona, la media asturiana de 14.240,80 euros supera el promedio del país (14.066,31 euros), situándose en la parte media-alta de la tabla. Al comparar los datos con las comunidades del entorno cantábrico y con la capital, Madrid, se aprecian diferencias: el País Vasco encabeza el consumo estatal con 16.642,35 euros por persona, seguido muy de cerca por la Comunidad de Madrid, con 16.224,30 euros. Por su parte, Cantabria registra un desembolso per cápita de 14.817,98 euros, superando también la cifra asturiana. En cambio, Galicia se sitúa por debajo del Principado, con un gasto medio por habitante de 13.882,30 euros.

Balance nacional

A nivel estatal, la información del INE revela que el comportamiento del consumo estuvo marcado en 2025 por incrementos generalizados en casi todos los grupos de gasto. En el conjunto del país, el gasto medio por hogar creció un 3% hasta alcanzar los 35.101 euros, mientras que el gasto medio por persona aumentó un 3,2%, situándose en 14.066 euros. Las partidas que registraron un mayor empuje a nivel nacional fueron los costes asociados a la vivienda y suministros (que subieron un 6%, agregando 636 euros más al año por hogar) y los alimentos y bebidas no alcohólicas, que se incrementaron un 4%. Por el contrario, se detectaron bajadas de gasto en bebidas alcohólicas y el tabaco (-3,4%), la restauración y los servicios de alojamiento (-2,7%) y el equipamiento del hogar (-2,1%).

Asimismo, el informe recal que existe una brecha estructural existente en función de la composición de las familias y su nivel de ingresos. Por tipo de hogar, las parejas con hijos registraron el gasto medio más elevado del país (44.438 euros), mientras que las personas mayores de 65 años que viven solas contabilizaron los presupuestos más reducidos (23.024 euros). Si se analiza la distribución del consumo por niveles de renta, la situación de los más vulnerables ha empeorado de forma intensa: el 20% de los hogares con menor gasto (primer quintil) tuvo que destinar el 61,5% de todo su presupuesto exclusivamente a cubrir la vivienda y la alimentación. En el extremo opuesto, el 20% con mayores ingresos (quinto quintil) limitó esa carga al 41,2% de sus recursos, lo que les permitió derivar un 33,6 % de su capacidad económica a partidas de ocio, cultura, transporte y restauración.