Sur Eyna deja la ciudad para vivir en un apartado pueblo de Asturias: «Si quieres vivir así, hay que asumir las consecuencias de todo lo que supone»

Daniel Coro REDACCIÓN

ASTURIAS

Sur Eyna
Sur Eyna HiluxAventura | Youtube

La mujer, de 45 años, ha sabido adaptarse al entorno y hacer de su casa un hogar funcional con elementos contemporáneos pero que, al mismo tiempo, logra mantener la esencia y la arquitectura típica del lugar

08 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Sur Eyna, a sus 45 años, vive en un tranquilo y apartado pueblo de Asturias. Allí decidió asentarse acompañada de sus dos hijas tras descubrir que la agitada vida de la ciudad y el estrés de una rutina tan caótica no era para ella. Así lo documentó Álvaro, conocido como Hilux Aventura, @hilux_aventura en Instagram, a través de un vídeo para su canal de Youtube donde se reunió con ella para descubrir las curiosidades de su modo de vida en un pueblo de la Comarca Vaqueira, en Asturias.

Según explica, su decisión de realizar este cambio aparece cuando tenía alrededor de 24 años y no está causada por un desconocimiento de la vida cotidiana, sino que es el resultado de haberle dado demasiadas oportunidades a algo que no le acababa de hacer feliz: «Después de estudiar y vivir en un montón de sitios, me quería ir a un pueblo porque es donde me encuentro. Quería encontrarme más a mí misma», recuerda. Se trata de una creciente tendencia que Álvaro recoge frecuentemente en su canal, lleno de testimonios de personas que deciden retornar a las tierras de nuestros antepasados, que poco a poco han ido cayendo en el olvido, sustituidas por la globalización y el bullicio de las ciudades.

Para Sur Eyna, lo más importante es vivir una vida tranquila, rodeada de naturaleza, donde pueda ser autosuficiente. Su casa cuenta con cultivos propios, los cuales vende en ferias. También hace trabajos artesanales y acoge a voluntarios de toda Europa, procedentes de diferentes plataformas online de voluntariado. «Me arreglo mi casa. Me hago mis chapucillas. También tengo que buscarme la manera de sacarme el dinero. Ahora estoy dando consultas de naturopatía, hago cursos y he estado mucho tiempo de artesana», explica. La combinación de todas estas actividades le permiten disfrutar de una libertad bastante difícil de encontrar hoy en día y que se asemeja bastante al modo de vida de los antiguos habitantes de la zona, que se dedicaban también a la agricultura y a la ganadería hace ya miles de años. Según explica Sureina, también plantaban tabaco, centeno y viñas. La historia de este pueblo es particular, pues ha ido pasando a lo largo de los siglos por fases de mucha vida y fases de abandono, dejando deshabitadas las casas que los futuros habitantes volverían a usar de nuevo.

Pese a encontrarse con un pueblo deshabitado, Sur Eyna ha sabido adaptarse al entorno y hacer de su casa un hogar funcional con elementos contemporáneos pero que, al mismo tiempo, logra mantener la esencia y la arquitectura típica del lugar. Su caserío cuenta, además, con un hórreo funcional pero que también mantiene la estética tradicional, y con una bodega que se mantiene prácticamente intacta, con barriles originales, botellas y afiladores antiguos.

Capilla del pueblo
Capilla del pueblo HiluxAventura | Youtube

Recorriendo las calles del pueblo, llenas de vegetación, llegan a la que era la antigua capilla, hoy en ruinas y sin techo. Sin embargo, según recuerda Sur Eyna, intentaron restaurarla entre varios. En la capilla se ve una antigua piedra ceremonial donde se ponía una vela. El fuego de esa vela se utilizaba para llevar fuego a todas las casas del pueblo. El valor de esta pieza sería aparentemente incalculable. «Querían hacerle la prueba del Carbono-14», recuerda.

Si bien es reconfortante para Sur Eyna ver que ha logrado su objetivo de conseguir una vida tranquila lejos del estrés del día a día, también admite que lo que tiene hoy es el resultado de mucho esfuerzo y sacrificio: «Si realmente quieres vivir así, hay que asumir las consecuencias de todo lo que supone. Pero también tiene una recompensa de que lo estás haciendo tú, por tí mismo», añade.

Más allá de las dificultades que pueda plantear este tipo de vida, Sur Eyna ha encontrado en este pequeño rincón de Asturias una forma diferente de relacionarse con el entorno y de organizar su día a día. Una elección que le ha permitido recuperar espacios y costumbres que forman parte de la historia del lugar y, al mismo tiempo, construir junto a sus hijas una vida alejada de los ritmos que un día decidió dejar atrás.