Asturias renueva su ley de Infancia con la abstención del PP

La Voz OVIEDO

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La diputada Ana González Cachero, en su intervención este miércoles por la ley de Infancia en la Junga General
La diputada Ana González Cachero, en su intervención este miércoles por la ley de Infancia en la Junga General Grupo Parlamentario Socialista Asturias | X

La nueva norma reconoce a niños y adolescentes los derechos de expresión, libertad de información, a ser escuchados, libertad ideológica, asociación y reunión, igualdad o educación

15 oct 2026 . Actualizado a las 13:49 h.

El parlamento asturiano ha respaldado este miércoles, con la abstención del Partido Popular y el voto en contra de Vox, la Ley de Infancia Adolescencia, una normativa que sustituye la que hay vigente desde 1995 con el objetivo puesto en blindar la protección de los menores como personas titulares de derechos y en armonizar la legislación autonómica con la estatal. Los populares finalmente se abstuvieron tras incorporar durante su tramitación parlamentaria varias enmiendas para reforzar la patria potestad, aumentar las garantías jurídicas en las declaraciones de desamparo y el control y la supervisión en los centros de acogida, así como para extender la cobertura del servicio de Atención Infantil Temprana.

La nueva norma reconoce a niños y adolescentes los derechos de expresión, libertad de información, a ser escuchados, libertad ideológica, asociación y reunión, igualdad o educación, y pone el foco en actuaciones de sensibilización, detección precoz, asistencia y amparo frente a cualquier forma de violencia, además de robustecer la prevención y la creación de entornos seguros. Con esta ley, todos los proyectos normativos deberán contar con un informe de impacto en la infancia y la adolescencia, deberá elaborarse cada diez años un plan estratégico de atención a menores, se asegura la continuidad del Observatorio de la Infancia y la Adolescencia, y se robustece la colaboración entre los servicios sociales, sanidad, educación y ayuntamientos para garantizar una adecuada intervención ante situaciones de desprotección.

Con el mismo propósito, fija los cauces de cooperación con las fuerzas y cuerpos de seguridad, las familias acogedoras y los medios de comunicación, recoge de modo pormenorizado los plazos y procedimientos de riesgo, desamparo, guarda y tutela, regula el acogimiento familiar y residencial, e incorpora un capítulo específico sobre menores migrantes no acompañados, en el que se garantiza el acceso a diferentes servicios.

Críticas al gobieno

La popular Beatriz Polledo ha justificado la abstención de su grupo parlamentario en que la ley, que sí considera necesaria, se ha quedado corta en la protección de la infancia, pese a haber incorporado algunas de las enmiendas presentadas por el PP. En cualquier caso, ha afirmado que una ley no garantiza nada si detrás no hay una buena gestión porque se pueden declarar derechos y crear observatorios, pero que no servirá de nada si quien tiene que ejecutar, gestionar y rendir cuentas no lo hace, algo que, en su opinión, ocurre con el actual gobierno y con una Consejería de Derechos Sociales desbordada en las que se suceden los ceses y dimisiones.

El diputado de Foro, Adrián Pumares, ha mostrado su apoyo a la nueva normativa si bien ha advertido de que la protección de la infancia debe medirse por la capacidad de las administraciones para que ningún menor quede desprotegido, y que en eso el Gobierno asturiano «tiene un suspenso mayúsculo» porque sigue habiendo problemas «verdaderamente graves» en ese ámbito.

La abstención del PP ha sido objeto de crítica desde las filas socialistas que, según la diputada Ana Isabel González, es consecuencia de la «cobardía y partidismo» de un partido que está más preocupado del cálculo electoral que de los derechos de los menores y que, desde la «incoherencia política y parlamentaria», se ha refugiado en la abstención para no retratarse junto a Vox ni con la «maléfica izquierda».

Desde IU, Xabel Vegas ha afirmado que con esta ley «útil y profundamente necesaria» se da «un paso histórico» porque se ha hecho escuchando a los menores y es una auténtica declaración de principios, porque la infancia y adolescencia dejan de ser consideradas un objeto de protección y «pasan a tener la consideración plena de sujetos sociales y ciudadanos con verdaderos derechos subjetivos y obligaciones». La diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, también ha afirmado que se trata de una ley «absolutamente necesaria» y ha hecho hincapié en la regulación que hace de los niños migrantes no acompañados, «una prioridad absoluta» en una Asturias en la que «la extrema derecha les señala, amenaza y pone en peligro por el mero hecho de existir».

Para Vox, sin embargo, esta ley va a producir un «efecto llamada» de menores migrantes no acompañados porque garantiza su inclusión en programas institucionales que además suponen costes que superan los de una plaza geriátrica. Según Sara Álvarez, se trata de una ley «socialista, descaradamente intervencionista y sectaria que se arma desde el adoctrinamiento y se aleja del bien común», que se adecúa solo a los intereses inmediatos de la izquierda, presenta graves deficiencias y genera inseguridad jurídica a las familias, informa Efe.