La foto con la que destapó su doble vida: ganó 109.333 euros con un décimo regalado por su amante y tiene que compartirlos con su exmujer
ASTURIAS
El hombre, residente en A Coruña, estaba casado desde 2010 con su esposa, que vivía en Oviedo desde 2013 y con la que planeaba incluso comprar una vivienda en Galicia. Mientras tanto, mantenía una relación sentimental con otra mujer, la que le regaló el boleto premiado con casi 110.000 euros, con la que había hecho planes de boda
17 oct 2026 . Actualizado a las 16:06 h.La sección tercera de la Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a un vecino de la ciudad gallega a compartir un décimo de lotería premiado con 109.333,34 euros con su entonces esposa (y ahora ex mujer) residente en Oviedo. Para echar más leña al fuego, el boleto de la discordia fue un regalo que su amante le entregó durante una comida en las navidades de 2022. Las mujeres no sabían de la existencia la una de la otra, así como tampoco sospechaban de la doble vida que mantenía su pareja.
En 2010, este vecino de A Coruña había contraído matrimonio en régimen de gananciales con su entonces mujer, que residía desde 2013 en Oviedo por motivos laborales. En 2018 inició una relación sentimental con otra mujer residente en Galicia. La esposa desconocía por completo la existencia de la amante. Ésta última, de hecho, ignoró durante años su condición de amante, ya que no supo hasta que su relación estuvo muy avanzada que su pareja tenía una esposa en Oviedo.
El hecho que hizo saltar por los aires el engaño de este individuo fue, ni más ni menos, el sorteo de la Lotería Nacional celebrado el 22 de diciembre de 2022. En esa fecha el hombre fue agraciado con un premio de 109.333,34 euros, regalo de su amante. En la euforia del momento el hombre se fotografió con el boleto premiado y le mandó la foto a su mujer en Oviedo.
Lo que quizá no calibró es que en la imagen se veía con claridad que la otra mujer con la que compartía su vida estaba posando junto a él, en una actitud sospechosamente cariñosa, algo de lo que, obviamente, se pudo percatar su esposa. En ese preciso momento ambas mujeres se dieron cuenta de que no eran las únicas en la vida del individuo. Su esposa, por su parte, interpuso la demanda de divorcio. Su amante, por la suya, terminó con la relación cuando, según la sentencia, «ya tenían proyectos de boda».
En el proceso de divorcio el hombre se opuso a compartir con su esposa el billete de lotería agraciado «alegando que llevaban más de diez años separados de hecho, sin convivencia», que él vivía en A Coruña y su entonces mujer en Oviedo, así como que «en estos años había tenido otras dos parejas», una de ellas la que le regaló el décimo, que fue adquirido «a título gratuito». Afirmaba que él y su mujer «no tenían relación alguna» y que, de hecho, él «había rehecho su vida sentimental con otras personas».
Su entonces mujer ofrecía una narración opuesta, en el sentido de que, si bien vivían por razones laborales en ciudades distintas, A Coruña y Oviedo, «se veían frecuentemente, mantenían la relación sentimental e íntima, le ayudaba económicamente y tenían proyectos de futuro», como comprar una vivienda en A Coruña y dejar de residir de alquiler, «llegando a apalabrar una y abonando una señal en el año 2022».
La sentencia establece que «la misma contradicción» parecía existir en un análisis inicial y superficial de las pruebas documentales, ya que los padrones municipales y lugares de residencia eran dispares, «lo que no se acomoda a la idea clásica de la convivencia matrimonial», pero ambos se intercambiaban «unos WhatsApp claramente cariñosos e íntimos, o con muestras de celos».
Paralelamente, «había una patente asistencia económica entre los cónyuges, lo que era incompatible con esa exposición sobre total alejamiento mutuamente consentido desde el año 2013». En el fallo se establece que todas estas contradicciones fueron aclaradas por la amante del hombre, cuya narración como testigo «despejó toda duda sobre lo realmente acaecido». La mujer mantuvo una relación sentimental con él desde finales del año 2018, y de convivencia desde febrero del 2019.
También explicó que adquirió el décimo en el transcurso de una comida en las navidades de 2022, porque «celebraba su cuarto aniversario» de relación, la cual se mantuvo hasta el año 2023. Detalló que, durante ese periodo, el acusado «viajaba con frecuencia» a Oviedo, se iba semanas enteras «de caza» y «se ausentaba bastante» por semana. En el año 2021 ella le propuso que contrajeran matrimonio, momento en el que su amante le confesó que estaba casado.
La mujer propuso buscarle abogado para el proceso de divorcio, si bien terminó la relación cuando, según el relato de la mujer en la sentencia, el hombre le «puso los cuernos» y constató que seguía manteniendo ambas relaciones a la vez.
Este testimonio, unido a los WhatsApp, las transferencias y remisión de tarjeta, entre otras pruebas, avaló la impresión de que el acusado estaba manteniendo una relación paralela, ya que, por una parte, mantenía el matrimonio, acudiendo con relativa frecuencia a Oviedo, teniendo relaciones afectivas, íntimas y económicas con su esposa y su familia, y, por otra, desarrollaba una relación de pareja en Galicia.
El tribunal explica en su fallo que el 22 de diciembre de 2022, tras enterarse se haber sido agraciado, «remite una fotografía del premio a su esposa, lo que indica una relación cercana». En este sentido, «no es creíble que envíe la fotografía a alguien con la que, según él, no tiene relación desde hace nueve años». Y el tribunal también ve «muy significativa» la expresión de la esposa cuando le preguntó al hombre «¿te está abrazando?», al ver el comportamiento de la otra mujer en la foto.
La sentencia apunta que «las conversaciones posteriores confirman la discusión que tuvieron, que le remite dinero a su banco (¡a una persona con la que no tiene relación!) con promesa de ir a Oviedo en los próximos días y hablar». Por ello la sección tercera de la Audiencia Provincial de A Coruña ha fallado que el hombre ha de transferir los fondos del premio en la sociedad de gananciales, correspondiéndole a su exesposa la mitad.