Barbón roza encadenar dos legislaturas con presupuestos con el debate enquistado en la vivienda
ASTURIAS
Las cuentas de 2027 superarán los 7.000 millones y saldrían adelante con el apoyo de los grupos de la izquierda
22 oct 2026 . Actualizado a las 11:59 h.El presidente del Principado, Adrián Barbón, se encuentra cerca de cerrar dos legislaturas completas con todos sus presupuestos aprobados y sin haber tenido que recurrir a una sola prórroga desde el año 2019. Las cuentas autonómicas previstas para el ejercicio de 2027 ascenderán a una cifra histórica que superará la cifra de los 7.000 millones de euros. Sin embargo, en esta primera ronda de contactos institucional iniciada por el Gobierno autonómico para sondear los apoyos parlamentarios, la práctica totalidad de las conversaciones y el debate político han acabado girando alrededor de la tramitación de la Ley de Vivienda.
En el equilibrio de la Junta General --y después de que el acuerdo parlamentario entre PP y Foro a mitad de mandato cerrara la puerta a acuerdos transversales-- el voto de la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, resulta decisivo, ya que suma el escaño número 23 que concede la mayoría absoluta en la cámara junto a los de PSOE e Izquierda Unida que forman el Ejecutivo. En este debate, Tomé planteó como condición indispensable endurecer el proyecto de Ley de Vivienda. Tras un cierto tira y afloja, se incorporaron ocho enmiendas que tipifican el acoso inmobiliario como infracción muy grave con sanciones de hasta 240.000 euros, fijan en cinco inmuebles el umbral de gran tenedor en áreas tensionadas, congelan nuevas licencias turísticas y elevan al 40% la reserva obligatoria para vivienda protegida. No obstante, la tramitación parlamentaria sufrió un retraso después de que el Partido Popular solicitara formalmente a los servicios jurídicos de la Cámara un informe sobre la legalidad técnica de dichas modificaciones, lo que prolongó los trabajos de la ponencia.
De hecho en la jornada de este martes, el PP acudió a la reunión de negociación ofreciéndose a sentarse a hablar sobre las cuentas únicamente si el Principado retiraba de inmediato la Ley de Vivienda. El presidente de los populares asturianos, Álvaro Queipo, afirmó tras el encuentro que «si hacen ese gesto y retiran un proyecto de ley, un documento que es claramente dañino para Asturias y que va en el sentido exactamente contrario a lo que necesita la sociedad asturiana para poner solución al problema de la vivienda, estaríamos dispuestos a sentarnos». Asimismo, Queipo advirtió de que, de no hacerlo, Barbón estaría optando por apoyarse en sus «socios radicales» y que, en ese escenario, «el Partido Popular ni va a estar, ni quiere estar, ni debe estar».
La respuesta llegó casi de forma inmediata por parte del consejero de Ordenación del Territorio, Ovidio Zapico (y coordinador de IU), quien denunció que «hay intereses empresariales que quieren retrasar a toda costa la ley y que han encontrado en el PP la vía para conseguirlo», avanzando además que el texto definitivo verá la luz «en cuestión de semanas». En la misma línea se pronunció Covadonga Tomé, quien sostuvo que la formación conservadora «no tiene ningún interés en que la situación de la vivienda mejore en Asturias» y sí en «blindar los intereses de los rentistas, inmobiliarias, grandes tenedores y fondos buitre». Tomé se mostró optimista sobre las cuentas al señalar que se «abre un camino que es el de poder negociar unos buenos presupuestos». De este modo, queda abierta la puerta a que las cuentas públicas vuelvan a salir adelante con el único respaldo de las fuerzas del bloque de la izquierda.
Las conversaciones del martes las cerró Foro, que, por boca su diputado y secretario general, Adrián Pumares, manifestó su disposición a negociar pero reclamando una rebaja fiscal que compense la inflación, a la par que cargaba también contra las enmiendas de Tomé a la futura Ley de Vivienda, una que, a su juicio, «la convierten en inconstitucional». Pumares señaló que existe una «discrepancia importante» en materia fiscal al sostener que su partido aboga por una reducción de impuestos mientras el Gobierno «va en la dirección contraria», añadiendo además respecto a la regulación inmobiliaria que «las zonas tensionadas no son el camino correcto» y defendiendo que el problema de acceso a la vivienda se resuelve aumentando la oferta y no imponiendo más limitaciones.
El monto de las cuentas
En relación con el contenido del borrador presupuestario, el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, adelantó que el importe global será «un poco superior» al del año anterior y rebasará la cota de los 7.000 millones de euros. Entre las iniciativas que contempla el proyecto figuran la consolidación del plan «Asturias Educa», el desarrollo de acuerdos en salud, la extensión de deducciones fiscales hasta rentas de 50.000 euros y el impacto de unos 200 millones de euros adicionales para sufragar el aumento salarial del 4,5% a los empleados públicos. Peláez tildó de «negligente» la postura del PP de condicionar el diálogo a la norma de vivienda y afeó que utilicen esa cuestión para ocultar que «no tienen propuestas, que no tienen alternativa», recordando que las cuentas autonómicas abordan aspectos estructurales del estado del bienestar que van mucho más allá de la política residencial.