Avilés

¿Qué tienen en común la selección española de fútbol, los conguitos, unas drags, una patera y varias tribus? Todos ellos fueron algunos de los personajes que descendieron este sábado entre 30.000 litros de espuma por la calle Galiana y el casco histórico de Avilés. El leit motiv del antroxu avilesino este año es África y, aunque hubo una presencia mayoritaria de caníbales, los que individuos que bajaron en los 19 artilugios resultaron de lo más variado y pintoresco, con una presencia importante de niños subidos. Alguna de las carrozas contaba con más de 20 miembros, lo que hizo que cerca de 400 personas participaran de forma activa del Descenso Fluvial de Galiana, mientras que otros cientos lo seguían a pie de calle y envueltos, los más jóvenes, en espuma. La 31ª edición del evento se ha convertido en una de las más concurridas y en la que las creaciones no desmerecieron, porque la creatividad y la tecnología están ya al orden del día y cada año resulta más difícil que se superen.

En esta ocasión no faltó la reivindicación social, con una patera gigante en que se había llenado de globos y en que se habían escrito nombres a modo de protesta por las miles de personas que pierden la vida tratando de llegar a Europa en busca de un futuro mejor. No sabemos si reivindicativa o festiva era la carroza de Los Culebrillas, quienes procedentes de Illas montaron un espectáculo móvil de drag queens con música, dj y un vestuario a base de plumas digno de un desfile del Día del Orgullo. Se llevaron el segundo premio y son, además, las primeras drags que han surcado la espuma de Galiana y también de las primeras peñas que introduce patrocinios en su artilugio. Fueron de los que más ruido armaron, junto a Los juergapadres, que recrearon la victoria de la selección española de fútbol en Sudáfrica con sus hijos como jugadores. ‘Galiana de mi vida’, en referencia al comentario tras el gol de Iniesta, mostraba desde las gradas al marcador pasando por los banquillos. Incluso se trajeron a Manolo, el del bombo, para amenizar el Descenso, y emitían la narración del partido.

La Peña Ébano es una de las que todos los años se encuentra entre los premiados del Descenso y de las que no defrauda. Esta vez se llevaron el primer premio, dotado con 2.200 euros. Sus miembros fueron los encargados de cerrar el Descenso con una espectacular recreación de animales del continente africano, colmillos y plumeros de la pampa, que aprovecharon para convertir en espectaculares abanicos. No fueron los únicos que se dejaron llevar por la influencia animal y también surcaron la espuma de Avilés siluetas propias de un amanecer en la sabana. Aunque lo que más hubo en Galiana fueron caníbales, que o bien se movían al ritmo de la música o preparaban en ollas gigantes a algún que otro explorador despistado que se encontraron y les serviría de cena. Y esa no fue la única referencia gastronómica, porque Funny-fans y Alonsos abrieron el apetito con sus artilugios. Los primeros lo hicieron al ritmo de la música de los conguitos, que rebautizaron como «congritos». Un rato antes un bote gigante de Cola Cao se había deslizado entre la espuma.

Al margen de las grandes dimensiones y las recreaciones hechas por las peñas la mayor parte de ellas contaban con sonido propio, ya fuera para pinchar canciones alusivas a su temática y con las que animar o para que sus locutores hablasen todo lo que quisieran, hubo alguno que entró en la plaza de España afónico. Es el caso del speaker del Abuelo Anselmo, la peña que trasladó a Avilés la magia de Julio Verne con unos espectaculares águila, elefante y globo aeroestático. Fueron de los que optaron por mecanismos articulados para dar vida a su carroza, lo que les sirvió para hacerse con el tercer premio. Las luces, el humo y las clásicas mangueras de agua para mojar a los presentes también estuvieron presentes en casi todos los artilugios. Todo lo que se les pueda ocurrir para que sea lo más espectacular posible lo han usado. En juego estaba llevarse los 6.500 euros que se repartieron entre los grandes premios del Descenso.

Un herido por una farola

Durante el desarrollo del Descenso resultó herido un hombre que lo estaba viendo en la calle La Cámara. Uno de los artilugios golpeó una farol y la tulipa cayó sobre M. A. G. A., de 49 años y vecino de Avilés. Fue trasladado en ambulancia al Hospital San Agustín con heridas en cabeza y espalda. La programación del Antroxu de Avilés se centra este domingo en la ginkana automovilística y el concurso de mascotas, que se celebra en la pista de La Exposición.

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África surca la espuma de Galiana