Alertan de una posible intoxicación de perros por uso de sulfatos en zonas verdes de Avilés

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

AVILÉS

Imagen de archivo de una carroceta aplicando glifosato en una cuneta
Imagen de archivo de una carroceta aplicando glifosato en una cuneta JOSE MANUEL CASAL

Varias clínicas veterinarias del municipio han atendido en las últimas semanas a canes con «pocas ganas de comer, embobados e incluso vomitando sangre»

26 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La clínica veterinaria Sabuvet alerta de una posible intoxicación de perros por el uso de sulfatos en los parques y áreas verdes de Avilés. «No sabemos qué tipo de producto fitosanitario se está aplicando en los céspedes, pero desde hace varias semanas atendemos a canes que presentan todos la misma sintomatología y hemos comprado que no se trata de un virus», asegura Inés González Matero, responsable del centro sanitario. Además, detalla que «esto va por zonas y ahora toca la de Nuevo Avilés»

En este sentido, la experta especifica que «o se trata de un producto que parece seguro y no lo es o que el operario no realiza la mezcla correcta», ya que los perros que acuden a la clínica llegan con «pocas ganas de comer, embobados e, incluso, vomitando sangre». Además, indica que, debido a la gravedad de los síntomas, algunos han sido reenviados a distintos hospitales veterinarios fuera del municipio. No obstante, cualquier animal que haya comido hierba y tenga presente algún sulfato en su organismo necesita atención médica porque «si ingirió mucha cantidad puede morirse».

Una situación que se viene dando desde 2019. «En septiembre de ese año ya tuvimos que atender algún perro con síntomas parecidos», reconoce. Sin embargo, no fue hasta febrero de 2021 cuando la cosa empezó a preocupar seriamente. «Los animales venían colocados, con temblores, salivaban, espumaban, las pupilas las tenían dilatadas… estaba claro que unos cuanto tenían pinta de haber ingerido glifosato», relata González y añade que «ahora no tenemos muy claro qué puede ser, pero sí sabemos que es algo que echan a la hierba». Asimismo, añade que «si llueve, este producto se filtra y va a parar a los charcos, donde los perros beben. Por lo que el riesgo de ingerirlo es aún mayor».