¿Por qué Aitana, Amaral o Dani Fernández eligen Avilés?: todo el proceso detrás de un gran concierto
AVILÉS
«La gestión parte de estar muy pendientes de las nuevas giras antes de que se lancen al mercado; en algunos casos las negociaciones pueden durar más de un año», explica el Ayuntamiento
01 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Aitana, Amaral o Dani Fernández. Son tan solo algunos de los grandes nombres que pasarán por Avilés el próximo año. Un 2026 en el que la ciudad espera consolidarse como destino para los grandes artistas del panorama nacional, como ya se ha podido comprobar este 2025 tras actuaciones como la de Melendi en el Pabellón de Exposiciones de La Magdalena o la de Carlos Baute en la plaza del Centro Niemeyer. A ellos se sumó también el concierto de Huecco, dentro de la programación musical del año. La llegada de estos artistas no es fruto de la casualidad, sino de un proceso de planificación cuidadoso por parte del área de Cultura del Ayuntamiento de Avilés. «La gestión de la llegada de artistas a Avilés parte del conocimiento y experiencia del mercado del equipo técnico del área Cultura que tratan de estar muy pendientes de las nuevas giras antes de que se lancen al mercado», explican desde el Consistorio.
El Ayuntamiento subraya que esta estrategia solo es posible gracias a las inversiones realizadas en el Pabellón de Exposiciones de La Magdalena, un recinto que se ha convertido en una pieza clave para atraer giras de gran formato. «Las inversiones realizadas en el pabellón han supuesto que este espacio sea actualmente único en Asturias para acoger eventos de gran formato con un interior con capacidad de hasta 10.000 personas y un exterior para 30.000». Esta infraestructura ha permitido que Avilés entre en el radar de promotoras nacionales y que artistas con alta demanda opten por la ciudad como parada de sus giras.
Con la mirada puesta en 2026, la programación ya avanza un calendario que confirma esta línea ascendente: Amaral actuará el 7 de febrero, Dani Fernández el 9 de mayo, El Último de la Fila el 20 de junio y, la joya de la corona, será el concierto de Aitana el 26 de junio, todos en La Magdalena. Desde el Ayuntamiento explican que, para llegar a estas confirmaciones, el procedimiento es complejo y requiere anticipación: «Es una decisión de riesgo ya que en muchas ocasiones se evalúa sin saber el número real final de asistentes o la repercusión para la ciudad, pero también supone que los artistas valoren positivamente la apuesta decidida de Avilés y tomen en cuenta este riesgo».
El proceso de negociación se lleva a cabo con discreción y bajo una gestión técnica muy centralizada. «La programación corre a cargo del coordinador del área de Cultura que es quién asesora a la Concejalía respecto a las negociaciones con cada artista», explican. Uno de los principales obstáculos, reconocen, es el encaje presupuestario y la necesidad de mantener absoluta privacidad hasta que el contrato está cerrado: «La mayor dificultad en el proceso es el encaje presupuestario y ser capaces de gestionar la privacidad de las negociaciones previas al anuncio final que en ocasiones han sido fruto de más de 1 año».
En cuanto a la competencia con otras ciudades, desde el Ayuntamiento insisten en que Avilés no compite por volumen, sino por diferenciación: «No hay una competencia, se trata de diferenciarnos, desestacionalizar y complementar la oferta cultural avilesina, con eventos únicos». Los criterios que se siguen para seleccionar artistas o festivales responden a una estrategia clara: «La prioridad de la selección es desestacionalizar los eventos culturales en la ciudad, presentación de nuevos trabajos de artistas, nuevas giras, fechas únicas y llegar a diferentes públicos».
Coordinación de seguridad, movilidad y limpieza
Los conciertos de gran formato también requieren una articulación logística de gran tamaño. «Es imprescindible la coordinación entre los servicios municipales que están afectados por un evento cultural de esta magnitud: Policía Local, Policía Nacional, Movilidad Ciudadana, servicios municipales de limpieza, servicios técnicos del Ayuntamiento. Todo esto parte de un trabajo inicial para establecer un plan de autoprotección del recinto donde se incluyen todos estos aspectos», señalan. Respecto a la rentabilidad económica, el Ayuntamiento explica que su papel no es el de promotor comercial, sino el de facilitador: «Se facilitan las condiciones técnicas necesarias para la ejecución de eventos así como el recinto y sus instalaciones con sus servicios auxiliares para el buen desarrollo del evento».
El impacto, apuntan, se mide en términos de proyección cultural, turística y mediática para la ciudad. En ese sentido, señalan efectos inmediatos y a largo plazo: «La llegada de artistas a Avilés atrae a visitantes de fuera de la ciudad, lo que beneficia a restaurantes, hoteles, comercios y servicios locales». También destacan la importancia de consolidar a Avilés como referente cultural, ya que «eventos de estas características ayudan a consolidar la ciudad como un polo cultural en Asturias». Y subrayan que el retorno mediático «supone para la ciudad un retorno publicitario con la presencia en medios de televisión, radio, prensa y redes sociales».
El Consistorio ve, en definitiva, esta apuesta como una inversión estratégica más que como una operación económica directa: «La programación cultural de la ciudad busca la rentabilidad social, se asumen con una inversión cultural y de desarrollo de la ciudad». De igual modo confirman que la línea continuará: «Es una apuesta de la ciudad que ha demostrado estos años que está preparada para acoger grandes eventos y dar las condiciones necesarias para acoger a estos artistas».