El central valenciano ha marcado dos goles y solo ha permitido que el equipo encaje cuatro estando él en el campo
21 nov 2016 . Actualizado a las 20:37 h.En el segundo año de Héctor Verdés en el Real Oviedo se están viendo mucho mejor sus cualidades y la importancia de este en el equipo. Las lesiones vuelven a ser su peor enemigo, pero cuando consigue dejarlas a un lado y Hierro le da la oportunidad, se convierte en esencial para la defensa carbayona.
Este sábado pudimos disfrutar de su mejor versión ante un rival tan complicado como el Levante UD, un buen partido de la zaga que frenó al máximo goleador de la categoría, Roger. El conjunto levantino venía como líder indiscutible, pero la vuelta de Verdés al once aportó la estabilidad que el Oviedo no tuvo en Huesca. Se logró mantener la portería a cero después del duro 4-0 fuera de casa de la anterior jornada.
No encajar goles es esencial en esta categoría, y el central valenciano está haciendo de mantener la meta de Juan Carlos a cero una práctica habitual siempre que esté sobre en el terreno de juego. En Cádiz se logró por fin ganar fuera de casa y no hubo goles en contra, el Rayo se fue del Tartiere sin ningún punto y sin ningún gol a favor, frente al Tenerife tampoco encajó gol Juan Carlos, y en la segunda victoria a domicilio contra el UCAM no se celebró ningún gol local en la Condomina. El dato que relaciona todos estos encuentros es la presencia de Verdés en el once titular.
Para sorpresa de la grada carbayona, esta temporada se han sumado cuatro puntos gracias exclusivamente a las actuaciones del valenciano. Su faceta goleadora apareció en momentos clave de dos partidos, consiguiendo anotar el único tanto del UCAM-Real Oviedo, y empatando el encuentro frente al Lugo que parecía se llevarían los gallegos. Solo queda esperar que las lesiones respeten al jugador y que mantenga el nivel durante lo que resta de campaña, se le necesita en la zaga y, si además marca algún gol que otro, mejor.