En los últimos cuatro partidos el defensa cántabro acumula un gol y dos asistencias
08 mar 2017 . Actualizado a las 01:07 h.El encuentro del sábado ante el Cádiz supuso el estreno goleador de Christian Fernández como carbayón. El cántabro, que suele ser un peligro constante para el rival en las acciones a balón parado, sorprendió a la defensa gaditana incorporándose a la jugada en un ataque más posicional que otra cosa. Cuando Susaeta controló el balón y miró al área, el cántabro no dudo en ir al remate, entrando libre de marca y conectando un perfecto testarazo que puso el definitivo 2-1 en el marcador.
Cuando el club carbayón oficializó su llegada en verano (fue el primer fichaje del Oviedo de Hierro), todo el mundo lo señalaba como un lateral fundamentalmente defensivo. Él mismo se tildó como un “lateral de la vieja escuela”, que primero se centraba en defender y luego, si la ocasión lo requería, se podía incorporar al ataque.
Sin descuidar esta parcela defensiva que el propio jugador mencionaba (está siendo el zaguero más fiable de la plantilla), Christian está sorprendiendo al oviedismo con su buen hacer en campo contrario. El cántabro sabe incorporarse cuando el equipo lo requiere y esto se está traduciendo en números, sobre todo en el último mes.
En los últimos cuatro encuentros disputados por el Real Oviedo, en el que el equipo de Hierro ha conseguido tres victorias y un empate, Christian Fernández ha dado dos asistencias y ha marcado un gol. La primera de ellas ante el Mirandés, cediendo el balón que Berjón transformaría en el 0-1. La segunda, poniendo el centro que Borja Domínguez aprovecharía para empatar el partido en Reus. Por último, el gol antes mencionado de este sábado.
A estas cifras del último mes hay que sumarle la asistencia dada a Jonathan Pereira en la victoria sobre el Levante en el mes de noviembre. En total, el cántabro ha participado de manera directa en cuatro goles en lo que va de temporada. Con su desgaste y sacrificio en defensa, pero también con su saber hacer en ataque, Christian Fernández ya se ha ganado a gran parte del oviedismo.