Anquela dibuja un nuevo Oviedo

ALFONSO SUÁREZ OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Anquela Real Oviedo Tartiere Horizontal.Anquela durante un entrenamiento en el Tartiere
Anquela durante un entrenamiento en el Tartiere Real Oviedo

El preparador prueba novedades tácticas para dar solidez a su equipo

03 nov 2017 . Actualizado a las 21:01 h.

No hay ninguna duda de las ganas y la implicación que Juan Antonio Anquela pone a su trabajo. Es un hombre pasional, para lo bueno y para lo malo. Esta cualidad hace que en ocasiones sea incapaz de frenar su pronto, pero también es cierto que es ese rasgo el que le hace vivir al límite su labor de entrenador.

Es imposible que Anquela esté contento con su equipo. Lo ha dicho por activa y por pasiva. Pero en su responsabilidad está buscar soluciones que puedan ayudar a sus futbolistas a desplegar todas sus virtudes sobre el césped.

El andaluz llegó a Oviedo con un esquema más o menos claro: 4-2-3-1. La confección de la plantilla también iba por ese camino, con un Fabbrini llamado a ocupar el puesto del 10, al igual que Samu Saiz lo hiciera en el Huesca la temporada pasada. Por desgracia, las lesiones veraniegas dieron al traste con esa opción.

Para suplir ese primer revés, Anquela comenzó la liga con un 4-4-2, con Linares y Toché como puntas. El hecho de no contar con otro delantero puro le hizo desechar esa opción a partir de la jornada 3.

La plaga de lesiones le obligó a una nueva modificación y a tratar de reforzar el centro del campo. Con la puesta a punto de Forlín y la vuelta de Mariga llegó el momento del 4-3.3 que dio un resultado aceptable frente al Córdoba y también durante 40 minutos en Alcorcón, pero que tampoco supuso el fin a los problemas defensivos del Real Oviedo.

Una nueva alternativa

Tras la derrota en Santo Domingo, se ha abierto una nueva posibilidad para el preparador azul: defensa de 3 centrales. Un dibujo distinto y que pocas veces se ha visto en el Carlos Tartiere, aunque empieza a ponerse muy de moda por toda Europa.

Machín ha hecho de este esquema su sello de identidad, y algunos grandes equipos europeos, como Chelsea, Tottenham o Manchester City lo utilizan muy a menudo.

Salvando las distancias, Anquela medita implantarlo en el Real Oviedo. Puede tratarse de una buena idea por muchos motivos, principalmente por el perfil de sus futbolistas.

Este nuevo dibujo daría una mayor libertad a Aarón y Saúl, no obligándoles a perseguir a su lateral por toda la banda. Además, Mossa y Diegui (posibles carrileros tras lo visto en el entrenamiento del jueves) dispondrían de toda la banda con la seguridad de contar con 3 compañeros en la parcela defensiva.

Visto lo visto en El Requexón, no es descabellado que Anquela apueste por esta modificación frente al Lugo. La recuperación de Forlín y la inminente de Verdés refuerzan la opción de apostar por una línea de tres centrales que dé mucha más solidez a la zaga oviedista.