Anquela deja claro que es poco amigo de los cambios en su equipo
09 dic 2017 . Actualizado a las 19:49 h.Durante muchos meses, el problema de la enfermería oviedista es que estaba casi al 100% de capacidad. Sin embargo, ahora que apuramos el final de año, aparece otra incógnita en el horizonte azul: ¿Cómo elegir entre todos a la hora de hacer alineaciones o convocatorias?
Ese (bendito) problema es ahora para Juan Antonio Anquela. El preparador oviedista sufrió en silencio la plaga de bajas, sin una protesta ni una queja, y ahora empieza a disponer de muchas alternativas a la que podría unirse Aarón para la próxima jornada.
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Pero, ¿cómo elegir entre tantas opciones? El entrenador del Real Oviedo lo tiene muy claro: «El verde pone a cada uno en su sitio». Es decir, no existen predilectos ni tampoco fijos. Hay que ganárselo en cada partido, en cada uno de los minutos que se disputen sobre el césped.
Quizá por ello, jugadores como Rocha, con un sobresaliente rendimiento en las últimas dos jornadas, tienen un hueco en el once de Anquela, mientras que teóricos titulares, como Hidi, tienen que esperar su momento en el banquillo.
Una filosofía que bien aplicada solo consigue motivar más a los futbolistas y aumentar la competencia por un puesto. Esta semana, en los entrenamientos, se ha asistido a un ejercicio de intensidad pocas veces visto en El Requexón. Absolutamente nadie quiere quedarse fuera.
Frente a Osasuna, el entrenador del Real Oviedo repetirá con total seguridad el once que venció en Lorca. El verde dejó claro que se lo merecían. Verdés, Hidi, Viti o Mariga tendrán que esperar su momento y, cuando este llegue, aprovechar hasta el último segundo que dispongan. Ese es el camino que marca Anquela.
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