De la solidez al desastre: la defensa del balón parado del Oviedo

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Momento en el que Diéguez dispara para hacer el 1-1 ante el Oviedo
Momento en el que Diéguez dispara para hacer el 1-1 ante el Oviedo LFP

Analizamos cómo planteó el conjunto carbayón estas acciones ante el Fuenlabrada, desde el primer saque de esquina lanzado hasta el último, en el que llegó el 1-1

01 mar 2021 . Actualizado a las 23:39 h.

Ante el Lugo, la semana pasada, el Real Oviedo debía volver a ser competitivo en la defensa del balón parado y sacudirse esa presión que le estaba ahogando cada vez que el equipo rival lanzaba un saque de esquina. Y lo consiguió. Ante el Fuenlabrada, el equipo de José Ángel Ziganda debía reafirmarse. Tras 70 minutos más que aceptables, llegó el despiste que originó el 1-1 de Diéguez. Analizamos cómo defendió el conjunto carbayón todas estas acciones durante todo el encuentro y qué pasó en ese último saque de esquina en el que todo el trabajo se derrumbó. 

La zona ante el Lugo, también en el Fernando Torres

En el encuentro de la jornada anterior, el Cuco Ziganda protegió a Joan Femenías con una zona muy marcada liderada por Blanco Leschuk y Grippo. Y salió bien. Ante el Fuenlabrada, el técnico azul no solo repitió la fórmula, sino que la potenció y añadió a Mossa a la ecuación. Esos tres futbolistas, siempre listos para atacar hacia adelante el esférico, eran los encargados del marcaje zonal de los azules.

1-Leschuk, primer hombre en la zona. 2-Grippo, segundo en la zona. 3-Mossa, el más adelantado de la zona. 4-Nahuel, pendiente de la corta y el rechace
1-Leschuk, primer hombre en la zona. 2-Grippo, segundo en la zona. 3-Mossa, el más adelantado de la zona. 4-Nahuel, pendiente de la corta y el rechace

Por su parte, Juanjo Nieto se centró en marcar al futbolista rival que más cerca estuviese de Femenías, mientras que Christian, Edgar, Tejera y Borja marcaron al hombre. Sangalli, algo más cerca del borde del área, también realizaba una vigilancia, mientras que Nahuel se centraba en ir a la corta y el posible rechace. El Fuenlabrada sacó cuatro saques de esquina previos al del tanto de Diéguez y, en todos, el Real Oviedo defendió a la perfección.