Un nuevo proyecto que nace con dudas

A. SUÁREZ OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Jorge Menéndez Vallina en El Requexón
Jorge Menéndez Vallina en El Requexón Real Oviedo

Las dos últimas temporadas han hecho crecer la desconfianza alrededor del Real Oviedo, pero también en su seno

22 may 2021 . Actualizado a las 08:30 h.

El último comunicado de Symmachiarii en el que se pedían cambios profundos en el seno del Real Oviedo es solo el último de los muchos mensajes que últimamente se escuchan alrededor del club. Los oviedistas, cansados de vagar por Segunda División sin el objetivo claro del ascenso, han tomado conciencia de la necesidad de revertir el modelo institucional del club.

A día de hoy, solo se conocen leves planteamientos sobre cambiar el modelo por parte de México. Simples rumores. Ningún miembro del consejo de administración ha hablado en público sobre la posibilidad de aumentar personal. Federico González, tampoco. Mientras tanto, el nuevo proyecto carbayón echó a andar ayer en El Requexón.

Reunión y el futuro de Ziganda

Ayer, viernes por la mañana, en las instalaciones de El Requexón coincidieron Federico González, hombre fuerte del Grupo Carso en Oviedo, el director deportivo Francesc Arnau, el presidente Jorge Menéndez Vallina, el vicepresidente Manuel Paredes, el consejero Fernando Corral y el gerente David Mata. Más allá de la charla con plantilla y cuerpo técnico del Vetusta, el motivo no era otro que abordar el futuro de José Ángel Ziganda al frente del primer equipo. De los pesos pesados, solo sorprendió la ausencia de César Martín, responsable de relaciones institucionales y que en las últimas temporadas ha tenido cierto peso en las decisiones de calado y en la confección de la plantilla.

En el seno del club no se quiere esperar a que termine la competición. Con la salvación matemática es preciso empezar a tomar decisiones y la del entrenador del próximo año es, quizá, la más urgente en el plano deportivo. De la reunión no trascendió nada oficialmente, tampoco es el estilo de los dirigentes, pero ya se ha filtrado que Cuco podría mantenerse al frente del equipo. El navarro cuenta con sólidos apoyos en el seno del consejo. Estos apoyos llegan a México de manera directa.

Arnau, en segundo plano

El director deportivo azul no se prodiga mucho en medios ni ruedas de prensa. Desde que se cerrara el mercado de invierno no ha vuelto a realizar apariciones públicas, más allá de su presencia en El Requexón o en las Instalaciones Tensi. Trabajo en la sombra, incluso en los momentos de más incógnitas.

El catalán no salió a la palestra cuando el equipo acumuló siete partidos consecutivos sin vencer. Tampoco lo ha hecho con el filial, del que tomó las riendas por completo el pasado verano, jugándose el descenso. Ni qué decir cuando su nombre aparecía como futurible en el organigrama deportivo del F.C. Barcelona. 

Un consejo de administración, en duda

Algo parecido ocurre con los mandatarios azules. Proclives al silencio, solamente Jorge Menéndez Vallina suele romper ese perfil bajo a través de mensajes en sus redes sociales personales. Nada institucional, nada oficial.

La implicación de Vallina, Manuel Paredes o Fernando Corral es innegable. Lo que está empezando a cuestionar la afición es si con tres miembros, más la aportación de César Martín o David Mata, es suficiente. Las estructuras de otros clubes de la categoría, por no hablar de los de Primera División, exhiben un modelo totalmente opuesto al azul que, por otra parte, no se ha mostrado excesivamente exitoso en las últimas campañas.

Desde el Grupo Carso se apuesta por los hombres de confianza. Ahí aparecen el propio Vallina o Federico González, como antes lo había hecho Joaquín Del Olmo. El fútbol actual, en cambio, parece moverse más por la contratación de profesionales específicos para las distintas áreas del club. Ya no es imprescindible el sentimiento de pertenencia, sino la capacidad al frente de un área o tarea.

Una afición que se empieza a agotar

Mientras el Real Oviedo se piensa la continuidad del entrenador, mientras que el filial se juega a cara o cruz un doble descenso de categoría o mientras la dirección deportiva espera el ok de México hasta para los acuerdos y las operaciones más sencillas, la afición aparece como el eslabón más débil de la cadena.

Más allá de mensajes en redes sociales o delante de los micrófonos, en el seno del oviedismo crece el pesar deportivo y social. Symmachiarii es el grupo que canaliza esa desafección, que puede notarse en el descenso de público y abonados de la entidad. El desapego no es reciente y comenzó a notarse en los estertores de Joaquín Del Olmo en el Real Oviedo. Desde entonces, nada se ha reconducido. Finalmente, no habrá público en el Carlos Tartiere para el choque ante el Mirandés y la afición no podrá expresar su opinión hasta el curso que viene. Significativo es, sin embargo, que el club no hubiera llegado a las 5.000 solicitudes para acudir a ese choque. La temporada pasada se vivieron choques con apenas 10.000 espectadores. Reflexión.