La Pizarra: A contracorriente

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Rubi y Ziganda, antes del Almería-Real Oviedo
Rubi y Ziganda, antes del Almería-Real Oviedo LFP

Analizamos en cinco claves la derrota del Real Oviedo ante el Almería

24 ago 2021 . Actualizado a las 21:17 h.

Fútbol y agosto. Dos palabras que, juntas, no suelen tener mucha credibilidad, pero que sí congeniaron bien el pasado viernes en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Allí, el Real Oviedo visitó a un Almería que, por lo visto en estas dos primeras jornadas del campeonato, va un paso por delante del resto. José Ángel Ziganda planteó un encuentro diferente al esperado inicialmente, sobre todo teniendo en cuenta lo visto durante la pretemporada, y Rubi lo aprovechó. Aun así, los azules firmaron un primer tiempo en el que, por momentos, llegaron a mirar a la cara a su rival. Tras el descanso, con los errores defensivos oviedistas ya reflejados en el marcador, la distancia entre ambos equipos fue insalvable. 

Un ajuste llamado Sangalli

En su primer partido de la temporada, Marco Sangalli protagonizó la gran novedad del planteamiento que diseñó José Ángel Ziganda para su visita a Almería. El técnico azul, al menos en la fase defensiva, se alejó del 4-3-3 visto en los amistosos estivales y junto al futbolista donostiarra junto a Samuel Obeng. El ajuste, realizado según el entrenador azul en rueda de prensa para proteger más al equipo por dentro, sirvió para lo contrario: lo debilitó. El Almería salía con tres jugadores en primera línea, dos centrales y cualquiera de los centrocampistas, desde Samú Costa hasta Curro, pasando por Robertone. La pareja de delanteros azules esperaba y ni mordía al poseedor de balón ni llegaba a cerrar los pasillos interiores.

1-Sangalli. 2-Obeng. 3-Línea de cuatro del centro del campo. 4-Sadiq recibiendo el pase interior
1-Sangalli. 2-Obeng. 3-Línea de cuatro del centro del campo. 4-Sadiq recibiendo el pase interior

En la medular carbayona, Jimmy y Javi Mier no daban a basto y casi siempre se encontraban en inferioridad numérica. Con Akieme y Nieto dando la amplitud por los costados, la zona central se convertía en un mar de pirañas rojiblancas, con Lazo, Ramazani, Sadiq, Curro y Robertone flotando entre líneas. Cuando el Almería no encontraba pase por dentro y, gracias a una circulación fluida y precisa, llevaba el balón a los costados, Obeng o Sangalli no llegaban a cerrar y Jimmy y Mier ya estaban vendidos. Así llegaron varias de las oportunidades más claras del primer tiempo. El plan del Cuco no estaba saliendo y el Oviedo iba a contracorriente.