Victoria del Oviedo, con goles de Obeng y Álex Cardero, ante un gran Vetusta

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Sangalli, durante el partido del Oviedo ante el Vetusta
Sangalli, durante el partido del Oviedo ante el Vetusta Real Oviedo

Segundo partidillo del verano, esta vez de 90 minutos, ante casi medio millar de aficionados. Bolo volvió a probar con dos esquemas diferentes y Costas y Jirka no jugaron

16 jul 2022 . Actualizado a las 13:53 h.

Mañana soleada y, de nuevo, mucha expectación en El Requexón. El Real Oviedo disputó el segundo partidillo de la semana ante el Vetusta y casi medio millar de aficionados se acercaron a la ciudad deportiva para presenciar el encuentro, que duró 90 minutos. Jon Pérez Bolo volvió a contar con la baja de David Costas, que trabaja en solitario desde el pasado miércoles, y Erik Jirka tampoco fue de la partida. 

El partido arrancó con el Oviedo (colocado en 4-2-3-1) llevando la iniciativa, construyendo el juego desde atrás e intentando crear peligro por los flancos. Antes del minuto 5, Obeng tuvo la primera tras un buen centro de Viti, pero no el ariete no acertó de cara a puerta. El filial de Jaime Álvarez, muy bien posicionado y dinámico en la presión, cerraba líneas de pase por dentro y luego no tenía problemas en asociarse para ganar metros. Así pasaban los minutos hasta que Obeng, pasada la media hora de encuentro, cazó un balón en la frontal y batió a Hórreo con un 'derechazo' ajustado al palo. El juvenil Pelayo García lo intentó desde la izquierda, pero no acertó ante Braat. 

Tras el carrusel de cambios, el Vetusta arrancó fuerte el segundo tiempo y Mario Fuente, recién renovado y uno de los grandes talentos de El Requexón, se llevó los aplausos de la grada tras lograr el gol de la mañana: jugada de Osky desde campo propio y Mariete, previo recorte al central, puso el balón en la escuadra con la zurda. El filial seguía poniendo en apuros a 'los mayores', a los que ya dibujados con un 4-4-2 les costaba ganar metros a través de la circulación de balón. Un error de Pariente en salida de balón facilitó el gol a Cardero, que solo tuvo que empujar un pase de la muerte de Sangalli. 2-1.