Una semana de Calero en el Real Oviedo: mucha táctica y la obsesión ver un equipo reconocible desde el primer día

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Julián Calero, en uno de los primeros entrenamientos de la temporada
Julián Calero, en uno de los primeros entrenamientos de la temporada Héctor Herrería

El técnico azul apostó en la primera semana de pretemporada por una carga táctica poco habitual a estas alturas de julio

13 jul 2026 . Actualizado a las 09:20 h.

Todavia no se sabe si es mejor o peor, seguramente no sea algo que se deba debatir aquí, pero lo que sí nos ha dejado claro la primera semana de pretemporada en el Real Oviedo es que el método de Julián Calero es diferente. En todos estos años de entrenamientos veraniegos en El Requexón, no es habitual ver tanta carga táctica en la primera semana de julio. Algo sí, pero tanto no. Y eso es lo que está mostrando el preparador de Parla en la ciudad deportiva azul: cada tarea de diseña, casi desde el primer momento hasta el último de cada sesión, tiene un sentido táctico aplicable al partido. 

El entrenamiento siempre comienza en el gimnasio... y en el vídeo. A pesar de ser la primera semana, Calero y su cuerpo técnico ya le están mostrando imágenes a sus jugadores sobre lo que quieren que haga el equipo, incluidos aspectos referidos a los entrenamientos realizados en la ciudad deportiva. Ya en el terreno de juego, calentamiento y fútbol. Calero no pierde el tiempo y ya en la primera tarea le mete aspectos tácticos. Unas evoluciones ofensivas para crear automatismos o tareas de romper al espacio para que laterales, extremos, delanteros y también interiores sepan atacar los intervalos. Todo tiene un sentido aplicable a los partidos de once contra once, que siempre hay. Esa es una de las grandes diferencias que están notando los jugadores del Real Oviedo respecto a Guillermo Almada. El uruguayo, que no variaba demasiado su libreto, se centraba en las marcas individuales y en las tandas eternas de cinco o seis minutos, algo poco habitual. Eso sí, salvo el tema de la presión alta, costaba ver táctica. Aquí no. 

El dibujo táctico utilizado varía, ya que en unas tareas Calero diferencia al pivote o mediocentro posicional y en otras apuesta claramente por el doble pivote, con un jugador de tres cuartos enganchando y haciendo de interior o mediapunta. En defensa la obsesión del nuevo cuerpo técnico también es crear automatismos y movimientos colectivos que estén en la cabeza de los futbolistas desde el primer día. Insiste mucho en las oleadas, obligando a la línea defensiva a salir de posición, ir junta para presionar algo más arriba, defender el área o repetir una y otra vez situaciones de centro lateral donde haya cambios de marca y segundas jugadas. Ahí se puede ver al Calero más intenso, tanto en los gestos como en las palabras. 

Ni una sesión de entrenamiento bajó de las dos horas sobre el terreno de juego hasta el momento, un tiempo habitual en pretemporada pero no tanto durante el curso. Ahí, jugadores del Burgos, Cartagena o Levante que estuvieron a las órdenes de Calero afirman que es raro que un entrenamiento de campo supere la hora y media. Eso sí, media hora sin descanso y a muy alta intensidad. Ahora, al ser pretemporada, lo pide durante dos horas. Siempre hay espacio para los partidos a campo entero y no necesariamente tienen que ser al final de cada sesión, ya que muchas veces lo mete en la primera o en la segunda tarea. Habrá que ver la evolución del método cuando el verano avance y lleguen los primeros amistosos, pero de momento el nuevo cuerpo técnico del Real Oviedo no está perdiendo el tiempo.