Sin fusta pero con cuerda: así fue la carrera de  burros de Ordiales

Equo urge el desarrollo de la ley de protección animal para acabar con este tipo de pruebas

Así fue la carrera de burros de Ordiales Miembros de Equo asisten a la carrera de burros de Ordiales (Siero). No se vieron fustas pero sí se arreaba a los animales con cuerdas. Antes de la prueba, exhibieron a los animales y jugaron con ellos ante el público

redacción

«La carrera de burros es algo absolutamente prescindible. Antes hubo escenas de teatro sin maltrato animal». Así describen integrantes de Equo cómo discurrió la carrera de burros de las fiestas de Ordiales en Siero. Los animales estaban nerviosos, tratando de escapar, los jinetes se caían constantemente y necesitaban ayuda para sujetarlos y volver a subirse. «Estaban sin fusta, pero dándoles con la cuerda de la montura para que corrieran», insisten en su denuncia de maltrato. Esta organización urge el desarrollo normativo de la Ley de Protección Animal del año 2002, para que se prohíban este tipo de actos.

Este tipo de pruebas tienen gran arraigo dentro de las celebraciones populares del concejo de Siero. Así, este año, también se celebró otra en Pañeda, en la que participaron tres adultos y dos niños. La misma competición tiene lugar en la festividad de Collao. En algunos casos, para incrementar la dificultad, las bases estipulan que los animales tienen que correr en sentido contrario, lo que puede incluso incrementar el estrés. Lo más frecuente, como ha sucedido en Ordiales, es que se trace un recorrido en el prado de la fiesta y que añadan alguna prueba extra, como si fuera una yinkana. 

Estas son las «animaladas» que perviven en Asturias

Susana D. Machargo

Carreras de bueyes o burros, sueltas del gochu o circos con animales todavían forman parte del calendario festivo del Principado

Dice Equo que la sociedad asturiana todavía tiene dos varas de medir a la hora de enfrentar el maltrato animal. Los asturianos son intransigentes con todos aquellos espectáculos en los que sufren animales, siempre y cuando no estén ligados a la actividad ganadera, de gran arraigo en el Principado. Por eso se entiende que se movilicen contra los circos o las corridas de toros pero no tanto contra las carreras de bueyes o burros. El número de espectáculos ha descendido considerablemente en los últimos años, debido fundamentalmente a la presión popular. Pero algunas todavía persisten en el calendario festivo, sobre todo, del verano. A los ya citados se puede sumar la suelta y persecución del pato de Cuev, en Valdés, a punto de erradicarse, la suelta de gochos engrasados, las peleas de gallo en el occidente o los paseos en carros del país tirados por bueyes en algunos mercados o ferias.

Seguir leyendo

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Sin fusta pero con cuerda: así fue la carrera de  burros de Ordiales