El «museo de la vergüenza» bajo las aguas del Puerto Deportivo

La Voz GIJÓN

CONTAMINACIÓN

Voluntarios en un momento de la limpueza anual de los fondos del Puerto Deportivo de Gijón
Voluntarios en un momento de la limpueza anual de los fondos del Puerto Deportivo de Gijón RTPA

Los buzos voluntarios reflotan toneladas de desperdicios sumergidos en la dársena en la operación anual de limpieza, mientras la Autoridad Portuaria insiste en mantener cerradas las rampas de la Antigua Rula para limitar los vertidos

10 jun 2019 . Actualizado a las 14:42 h.

Un bolardo, carritos de bebé, vallas de protección, móviles, carteras y, sobre todo, todo tipo de plásticos y cerca de una tonelada de cristal, casi todo procedente de botellas y vasos como testimonios de un ocio muy mal entendido. Todo ello fue emergiendo a lo largo de hora y media de inmersiones de los veinte buzos que en la mañana del domingo realizaron la limpieza de los fondos del Puerto Deportivo gijonés por quinto año consecutivo; una actividad en la que participan voluntarios de la Federación Asturiana y de Salvamento Marítimo de Cruz Roja en un intento de aliviar la situación de la dársena gijonesa y de concienciar sobre la emergencia medioambiental que suponen los vertidos humanos a los mares, empezando por las aguas más cercanas.

La estrategia es sencilla y contundente: sacar de nuevo a la luz una parte de los depósitos con que cada año se va renovando de este museo sumergido de la vergüenza; toneladas de desechos que no solo se acumulan en una zona de máximo atractivo para locales y turistas, sino que también afecta a los cercanos arenales de San Lorenzo y Poniente, adonde son arrastrados por las corrientes los más ligeros de estos desperdicios.

Mientras tanto y a pesar de las protestas de algunos usuarios de la zona de ocio en el entorno de la Antigua Rula, la Autoridad Portuaria ha confirmado que no tiene intención de retirar las cadenas y vallas instaladas en las dos rampas que flanquean el edificio; una medida para impedir el uso y frenar los vertidos desde dos de los enclaves favoritos de los habituales de los establecimientos hosteleros de la fachada portuaria.